Los retornados crearon en la provincia 57 empresas con las ayudas de la Xunta

Susana Luaña Louzao
susana luaña SANTIAGO / LA VOZ

RETORNADOS

PACO RODRÍGUEZ

Son el 35 % de los proyectos impulsados en 5 años para facilitar su vuelta a Galicia

30 dic 2019 . Actualizado a las 10:15 h.

Entre las medidas adoptadas por la Xunta para facilitar el retorno de los gallegos en la diáspora o de sus descendientes, uno de los programas estrella que ha puesto en marcha la Secretaría Xeral de Emigración es el de las ayudas al retorno emprendedor, una iniciativa que subvenciona las empresas creadas por los gallegos retornados y que tiene como objetivo no solo facilitar su regreso a la tierra propia o a la de sus abuelos, sino también paliar en la medida de lo posible la crisis demográfica que sufre Galicia con la recuperación de quienes se vieron obligados a marcharse, y dinamizar el rural y el retorno de la juventud, ya que esas ayudas se incrementan en 2.000 euros si el negocio se establece en el rural, y además, la media de los beneficiados no supera los 42 años. La Xunta también establece ayudas específicas si quien decide abrir un negocio o montar una empresa en la comunidad es una mujer retornada.

Los emigrantes que volvieron y se establecieron en la provincia de A Coruña desde el inicio del programa, en el 2014, pusieron en marcha 57 empresas con las ayudas de la Xunta. El año pasado, fueron veinte los negocios que se abrieron en la provincia gracias a esta línea de subvenciones, y este año, con el balance todavía sin cerrar, se espera que las cifras sean similares.

En total, tal y como informó el secretario xeral de Emigración, Antonio Rodríguez Miranda, el mes pasado en el Parlamento de Galicia, se subvencionaron 190 iniciativas empresariales con las ayudas al retorno emprendedor, un programa al que la Xunta destinó este año 350.000 euros, que son un 50 % más que la cantidad asignada en el 2018. Las ayudas son una parte de un objetivo más amplio que trabaja en la inserción laboral y en la formación de los retornados para favorecer su radicación en la comunidad.

La mayor parte de los beneficiarios procedía de Venezuela (un 60,4 %), seguido de los gallegos venidos desde el Reino Unido (13,2 %) y de Suiza (11 %). Los retornados desde Francia supusieron un 5,5 % del total, lo mismo que los llegados desde Alemania, mientras que quienes volvieron de los Países Bajos representaron el 4,4 % de los que obtuvieron ayudas para establecerse profesionalmente en la comunidad.

Peluquerías y joyerías, empresas de informática y comercio son algunos de los sectores en los que se embarcan estos gallegos de la diáspora aprovechando los estudios con la que llegan o beneficiándose también de las líneas de formación que se les ofrecen al llegar. Las becas van de los 5.000 a los 8.000 euros.