Álvaro Montes: «Quise hacerlo en Galicia para retribuir lo que me está dando»

Puso en marcha Nunuku, una firma para comercializar productos de descanso que diseña él mismo. Puso en marcha Nunuku, una firma para comercializar productos de descanso que diseña él mismo. Es un ejemplo de emprendimiento de emigrantes retornados


Álvaro Montes, de 52 años, es un venezolano hijo de padre pontevedrés y madre vasca que, tras una larga y productiva experiencia como gestor de recursos humanos, directivo y empresario en su país, se decidió a poner en marcha su sueño: desarrollar productos de descanso que él mismo diseña. «Quise hacerlo en Galicia para retribuir lo que me está dando», asegura desde Santiago, donde se asentó con su familia y donde desarrolla la marca Nunuku, que a mediados de enero estará al servicio de los consumidores en la plataforma de micromecenazgos para proyectos creativos Kickstarter.

Detrás de la aventura de Álvaro Montes está la difícil situación que se vive en Venezuela, donde él era socio de una cadena de perfumería. «El negocio me permitía vivir, pero lo que ves alrededor no es el escenario que tú quieres para tus hijos». Él tiene dos, y a la mayor ya la había enviado con anterioridad para estudiar en Madrid, mientras que a sus padres los tenía en Santiago, donde el progenitor, consultor gerencial, realizó algunos trabajos para la Universidade de Santiago y para otros organismos antes de jubilarse. «Yo ya estaba preparado y con el pasaporte listo. Fue hacer las maletas y venirnos».

Así fue cómo toda la familia se trasladó a Santiago, a la casa de los abuelos. «Al menos sé que tengo donde dormir y donde comer». Y decidió que era el momento oportuno para poner en marcha un proyecto que le rondaba la cabeza desde hacía cinco años. «Era obvio que en Venezuela no iba a poder hacerlo».

Su intención es poner en el mercado productos de descanso como almohadas o cojines diseñados por él mismo a partir de la experiencia recogida de las diferentes empresas en las que trabajó relacionadas con los tratamientos de belleza y salud. «El concepto de almohada de descanso ya existe, pero las buscas en Internet y lo que encuentras es estéticamente horrible. Yo le di la vuelta y transformé la almohada en una pieza de diseño».

No perdió un minuto. A través de la Fundación Ronsel se asesoró sobre los pasos que tenía que dar, a través de la Cámara de Comercio de Santiago desarrolló un plan de empresa y a través del programa de retorno emprendedor de la Xunta recibió la subvención de 5.000 euros que le permitió realizar los moldes y los prototipos previos a la fabricación de los productos. «La verdad es que me dieron toda la información que necesitaba, desde que llegué y empecé con el papeleo de la tarjeta de salud, luego con el subsidio de emigrante retornado que da el Gobierno y el asesoramiento que me ofrecieron en la oficina de empleo, donde les expliqué mi proyecto y me dijeron a dónde me tenía que dirigir».

Un producto exclusivo

El objetivo de Álvaro Montes, que no conocía la tierra de sus antepasados más que como turista, es comercializar inicialmente sus productos de descanso a través del comercio electrónico, para después abrir otros puntos de venta a través de distribuidores y tiendas de diseño. «Los inicios son duros, pero es algo que puede competir porque no hay nada parecido en el mercado español», asegura convencido.

El año pasado regresaron 3.000 gallegos a concellos de A Coruña

A lo largo del año 2018 regresaron a los concellos de la provincia de A Coruña algo más de 3.000 gallegos. Según Antonio Rodríguez Miranda, se trata de «a mellor cifra de retorno de toda a década». Miranda aportó esa cifra en una visita que realizó la semana pasada, junto con el delegado territorial de la Xunta en A Coruña, Ovidio Rodeiro, a la nueva oficina de asesoramiento y seguimiento al retorno de A Coruña, una iniciativa que nace de la voluntad de descentralizar el servicio de la sede de la Secretaría en Santiago, y de facilitar el acceso a la información de los retornados en todas las provincias gallegas.

Según el secretario xeral de Emigración, A Coruña es la provincia gallega con mejores cifras de retornados, con 19.000 emigrantes que regresaron a los concellos coruñeses en los últimos diez años. Ante el reto de alcanzar el próximo año la cifra de 20.000 retornados, Miranda aseguró en el Parlamento que «estamos no bo camiño», con más de 18.200 retornados desde el inicio de la legislatura.

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