«La pandemia agrava las carencias de la deteriorada sanidad»

Álvaro Gómez Rodríguez

VENEZUELA

Álvaro Gómez Rodríguez, médico especialiado en cirugía oncológica en Venezuela
Álvaro Gómez Rodríguez, médico especialiado en cirugía oncológica en Venezuela

Álvaro Gómez Rodríguez, hijo de lucense y ourensano, compagina su trabajo de cirujano oncólogo en un hospital público venezolano con la asistencia al colectivo español en la Hermanda Gallega y en la Fundación España Salud

17 may 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La pandemia por el  covid-19 ha venido a profundizar la crisis que ya vivía Venezuela en cuanto a alimentación, seguridad personal y sobre todo en la sanidad. Como médico especializado en cirugía oncológica, a la carencia de medicamentos y material en el hospital público donde trabajo,he constatado que el coronavirus ha agravado la situación de los pacientes oncológicos, que sufren retrasos en el inicio de los tratamientos contra el cáncer o interrupciones, lo cual tendrá un impacto negativo en poco tiempo en la población venezolana.

Como a todos mis colegas sanitarios, la escasez del combustible, en un país que navega en un mar de petróleo -como suelen decir los gobernantes- no permite transitar libremente por las calles de nuestras ciudades, un motivo más que pone cuesta arriba nuestra labor de atender a los enfermos .

El ser hijo de Nora y Francisco Álvaro, emigrantes gallegos, de Lugo y Ourense respectivamente, implica tener en nuestro ADN un claro sentido de solidaridad y apoyo para el que más lo necesita superior a lo habitual, y eso definitivamente lo marca a uno como persona.

Ese claro sentido de la solidaridad, lo he canalizado como miembro de la junta directiva de instituciones como la Hermandad Gallega de Venezuela y la Fundación España Salud.. En este momento de necesidad a través de ellas asistimos al colectivo español, siempre con el soporte de mis compañeros, canalizando de manera rápida y los más eficiente posible las contribuciones de la Xunta de Galicia, el Gobierno central y los Gobiernos de diferentes autonomías, para desarrollar programas de asistencia social, planes de medicamentos, entre otros, buscando el beneficio del colectivo español.

El confinamiento, necesario para evitar el contagio, no es fácil, sobre todo en un país donde la inflación, las carencias alimenticias, la falta de combustible y un sistema de salud deteriorado no ofrece la seguridad de superar esta situación a corto plazo. Esto sin duda repercutirá en los índices de nutrición, en la aparición de enfermedades que habían sido erradicadas, además de provocar un impacto psicológico que afectará a la salud mental de lo venezolanos.