La gallega que lidera el proyecto mundial de edadismo en la OMS: «Deberíamos desterrar la palabra anciano»

SUIZA

Vânia de la Fuente-Núñez, responsable técnico en la Unidad de Cambio Demográfico y Envejecimiento Saludable de la OMS y directora de la Campaña Mundial contra el Edadismo
Vânia de la Fuente-Núñez, responsable técnico en la Unidad de Cambio Demográfico y Envejecimiento Saludable de la OMS y directora de la Campaña Mundial contra el Edadismo La Voz de la Salud

La coruñesa Vânia de la Fuente-Núñez lucha contra el «racismo de la edad» desde Ginebra, poniendo los cimientos a un problema que el organismo considera de salud pública

23 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Lograr la nota de corte necesaria para acceder a la carrera de medicina supone, para la mayoría y con todo por delante, la meta. Un pequeño paso para el estudiante y un gran paso para una vida cómoda. Por mucho que quede por recorrer, el camino ya está despejado. Universidad-MIR-residencia, el tríptico que suele servir de preámbulo a un futuro, con sus sinsabores, holgado. Vânia de la Fuente-Núñez (A Coruña, 1988), eligió el camino escarpado. Había entrado en medicina, pero entre tanta clínica, entre tanta anatomía, extrañaba un enfoque más social. No quiso hacer el MIR. Imagínense qué disgusto para los defensores del camino asfaltado verla discurrir por el vial de los «patitos feos». De la facultad de Santiago, saltó a Barcelona. Investigó. Se fue a Gambia y a Senegal antes de hacer un máster en Filosofía, Política y Economía de la Medicina en Londres. Hasta que la OMS la reclutó buscando manos en plena epidemia de ébola en el año 2014. Se quedó en Ginebra, donde hoy esta coruñesa es la responsable técnico en la Unidad de Cambio Demográfico y Envejecimiento Saludable de la OMS y directora de la Campaña Mundial contra el Edadismo. Porque el edadismo preocupa en la gran institución mundial de la salud

-¿Qué es el edadismo?

-Cuando hablamos de edadismo, hablamos de tres dimensiones diferentes: nos referimos a nuestra forma de pensar con respecto a la edad, que son los estereotipos; a nuestra forma de sentir, que son nuestros prejuicios; y a nuestra forma de actuar, que es la discriminación. Hacia otras personas, pero también hacia nosotros mismos en función de la edad. La palabra edadismo se ha empezado a utilizar con más frecuencia en los últimos cinco años. En español, veo que cuando la gente habla de edadismo lo equipara discriminación por edad, y no es lo mismo. El edadismo es discriminación, pero también estereotipos y prejuicios. 

-¿Y por qué la OMS se dedica a estudiar el edadismo? Parece más una disciplina sociológica que algo en lo que trabaje una institución que asociamos a, por ejemplo, la gestión de una pandemia...

-Cuando hago una presentación pública y empiezo a ver las caras de la gente, es una de las preguntas que intento responder pronto. Todo empezó en el año 2016. La OMS es una organización guiada por sus estados miembro, que son 194. Estos se reúnen todos los años y ayudan a identificar áreas en las que se tiene que actuar en relación a la salud. En el 2016 pidieron al director general que se desarrollara la campaña mundial contra el edadismo, que es la que yo dirijo. ¿Por qué? Porque fue un año en el que se adaptó la primera estrategia y plan de acción mundial sobre el envejecimiento y la salud. Marcó un punto de inflexión. Los países se empezaron a dar cuenta de que realmente iba a ser difícil avanzar en ningún programa o política hacia las personas mayores si no se acababa antes con el edadismo. Y tiene toda la lógica del mundo. Si yo estoy formulando políticas en mi país y parto de unas ideas erróneas acerca de las personas mayores y sus necesidades, no me voy a hacer las preguntas adecuadas. Y desde luego no llegaré a las respuestas correctas. Había mucho trabajo por hacer antes de avanzar hacia cualquier otra cosa en relación al envejecimiento o la salud. Por eso pidieron que se desarrollara esta campaña. Nos hemos dedicado a recopilar toda la evidencia, porque hasta ahora había un estudio por aquí y otro por allá, pero no sé sabía muy bien qué funcionaba para eliminarlo y sin esa base es muy difícil dar apoyo para que haya cambios. Fueron los países los que se dieron cuenta y los que empujaron para que se actuase. 

-Pero, ¿por qué se considera un problema de salud pública?

-Porque, como mostramos en el informe mundial sobre el edadismo, tiene un impacto muy negativo en nuestra salud y bienestar cuando somos mayores. El edadismo está asociado con una muerte muy temprana y se ha demostrado en países como China o Alemania, bastante diferentes entre sí. Un estudio realizado en China encontró que las personas mayores con actitudes negativas hacia el envejecimiento tenían casi un 20 % de probabilidades más de morir durante el período del estudio, que era de seis años, que aquellas con autopercepciones más positivas.