El mundo a los cuatro vientos Reino Unido
Armando Lema dice que a los ingleses les gusta el rodaballo que llega de Galicia
La pescadería de Armando Lema en Londres llama la atención. Está en plena calle de Abbey Road, a pocos metros del estudio donde grababan los Beatles y a ella se acercan hoy muchos turistas a hacer una foto cruzando el famoso paso de cebra.
El gran toldo azul con el nombre de la pescadería indica sus orígenes: Costa de Galicia. A la puerta hay expuestas buenas ostras y también una mesa con sillas, donde los clientes pueden traer su botella de vino y disfrutar de semejante manjar.
«La gente viene sobre todo en verano y me dicen: ?Armando, seis ostras?. No tenemos Ribeiro, pero sí mucho hielo porque disponemos de la máquina ahí atrás», cuenta orgulloso Lema.
Explica que a los ingleses les gusta comer rodaballo, lenguado, bacalao, salmón y atún para hacer sushi. En el mostrador no hay mucho pescado gallego, pero sí rodaballo traído de A Coruña.
«A los ingleses el centollo no les va, se destina casi todo para España. Hay una empresa a la que yo le compro las almejas y dicen que una o dos veces a la semana llevan mucho centollo e incluso ostras a Pontevedra», añade.
Lema nació en Ponteceso, en la comarca de Bergantiños, la cuna del poeta Eduardo Pondal, pero se crio en el puerto pesquero de Malpica. «Sufrió mucho con el Prestige y estaba todo inundado de chapapote, fue mucha gente a ayudar», recuerda.
Lema lleva en Londres desde 1975, adonde llegó con su hermana. A Inglaterra habían emigrado sus padres en el 1962. «Mi papá fue marinero y también estuvo de minero en Asturias pero aquí trabajó de portero en un hospital y mi madre en la hostelería», explica. «Recuerdo que mis padres me decían que todo emigrante gallego que venía, lo hacía en tren a la estación de Victoria».
Pese a llevar tantos años en Reino Unido, se considera cien por ciento español. Sus hijos van a un colegio español y están estudiando gallego, que considera «fundamental para mantener la cultura», explica Lema, quien siempre vuelve a Galicia cada mes de agosto.
«Claro que echo de menos Galicia y seguro que un día volveré para quedarme. De toda mi familia, todos se volvieron y me quedé yo solo acá. Uno se casa, tiene hijos y se acostumbra a esta vida», cuenta.
Durante años trabajó como abridor de ostras en el restaurante Simon Parker Bowles, propiedad del cuñado de Camilla, la actual esposa del príncipe Carlos de Inglaterra.
Fueron años en los que ganó nueve veces el campeonato al mejor abridor de ostras en Londres. «Teníamos que abrir 30 ostras con rapidez, pero sin dañarlas», cuenta orgulloso. Los diplomas cuelgan de las paredes de la pescadería, incluido el que le otorga tener la mejor presentación en la competición en el 2008.
«Conocí a mucha gente famosa allí, pero luego en 1996 decidí empezar a trabajar con un amigo en esta pescadería», subraya Lema. Finalmente compró la tienda en el 2002 y ahora da empleo a tres chicos. El negocio le va bien, en parte por la distribución de pescado a muchos restaurantes. Curiosamente, españoles solo tiene uno, la mayoría son ingleses y también le compran muchos italianos.
«Me gusta de los ingleses que son muy rectos para el trabajo. Pueden incluso parecer fríos. Y para decir un chiste tienes que decirlo a la manera de ellos, a lo mejor un chiste español no encaja bien con ellos», dice Armando. «Serán fríos, pero son gente muy educada y se puede tratar con ellos».
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