La aeronáutica de Estados Unidos premia a una investigadora gallega

GALLEGAS QUE ROMPEN TECHOS

La AIAA reconoce por segundo año consecutivo el trabajo de la ingeniera de la Universidad de A Coruña Clara Cid, originaria de Verín

16 ene 2022 . Actualizado a las 16:38 h.

El 2022 no podía haber empezado mejor para la ingeniera gallega de la Universidad de A Coruña Clara Cid. En aproximadamente dos semanas presentará su tesis doctoral. Será la culminación de cinco años de un trabajo que ya acumula reconocimientos. Hace unos días ha vuelto a ganar el premio que se entrega en el congreso que organiza el Instituto Americano de Aeronáutica y Astronáutica (AIAA). En el 2021 ya consiguió este prestigioso galardón, pero esta vez ha podido recogerlo en persona en el evento sobre aeronáutica más importante del mundo que se celebró en la primera semana de enero en San Diego, California (Estados Unidos). «El año pasado fue virtual por la pandemia, pero este hubo un formato híbrido y asistieron unas 4.000 personas. Ha sido una experiencia muy especial que llega en el momento oportuno», señala.

Cid se impuso en la categoría de mejor artículo científico realizado por una estudiante de doctorado. Un premio que concede Lockheed Martin, la compañía aeroespacial y militar de Estados Unidos. «El trabajo es una continuidad del que ya me premiaron el año pasado sobre optimización a prueba de daños con incertidumbre», apunta. «Cuando se diseña un avión hay una serie de parámetros que no son deterministas, sino aleatorios. Por ejemplo, no es posible saber el peso exacto que tendrá la carga de cada vuelo. Además, puede haber fallos en alguna configuración o pieza del aparato. Nuestro trabajo es tener en cuenta que todos los estados límite de un error específico se cumplen para que no haya una situación que no haya sido contemplada», explica.

En la aeronáutica, la seguridad es una cuestión básica. Pero la posibilidad de que se produzca un accidente es remota. Incluso resulta poco probable que haya un fallo en un motor o una colisión con un ave. A pesar de todo, la normativa obliga a tener en cuenta todos los escenarios posibles y disponer de un plan de actuación para cada uno.

En este sentido, históricamente la industria ha estado asumiendo daños más graves de los necesarios, lo cual suponía siempre un incremento en el peso. La tesis de Cid se centra precisamente en mejorar el diseño garantizando en todo momento la integridad estructural en situaciones extremas. Una idea que ha sido muy bien acogida en el sector. «Cuando terminé la presentación en el congreso vino gente de la industria a hablar conmigo para comentarme que en el mundo académico resulta muy habitual plantear cuestiones teóricas que no tienen una aplicación práctica. Lo que me dijeron es que estaban entusiasmados con mi propuesta porque además de ser muy novedosa representa un modelo práctico que tiene en cuenta las normativas», reconoce.

El trabajo de Clara Cid resulta tan prometedor que no solo ha despertado el interés de la aviación comercial. «En el congreso había otros proyectos que realizaban algo parecido a lo que yo hago, pero en la industria espacial. En el espacio exterior hay muchos escombros que colisionan contra los naves y satélites y que generan pequeños daños que al final pueden tener un gran impacto. Lo que me comentaron es que mi tesis también podría transferirse en este sentido», asegura.