Un grupo armado asesina a cinco trabajadores de una firma eólica de México dirigida por un vecino de Muros

«Podía terme pasado a min. Eu e a miña muller perfectamente podíamos ter estado na casa. Moitas veces estabamos cos traballadores», lamenta el empresario  Manuel María Rebollido

Imagen de la empresa Murmex
Imagen de la empresa Murmex

ribeira / la voz

La fiesta de cinco trabajadores mexicanos, integrantes de la plantilla de una empresa eólica radicada en el país y dirigida por el vecino de Muros Manuel María Rebollido, acabó bañada de sangre la noche del pasado sábado. A la velada habían acudido nueve personas, de las que solo dos lograron salir con vida «porque puideron escapar por un tellado», señala Rebollido. Los otros siete acabaron acribillados por un grupo armado. Cinco de las víctimas trabajaban en la compañía que desde hace seis años regenta Manuel María Rebollido, otra era una mujer, pareja de uno de los asesinados, y también murió un operario de otra compañía.

El empresario explica que el sábado finalizaron el montaje de un parque eólico. Las víctimas, que llevaban tres años trabajando en la compañía, alquilaron una casa para realizar una cena y disfrutar del fin de semana con amigos. Rebollido subraya que «estaban no sitio equivocado». Según la explicación que le ha proporcionado la policía mexicana, el asalto del grupo armado a la residencia fue producto de un error: «A zona estaba quente por conflitos entre os cárteles e os axentes pensan que foron confundidos á casa».

El trágico suceso tuvo lugar en el lugar de Ojuelos, en Jalisco. Al parecer, cuatro asaltantes entraron en la vivienda, despojaron de sus pertenencias a los asistentes y se marcharon. Sin embargo, regresaron minutos después y comenzaron a disparar. Posteriormente huyeron en dos motocicletas.

«Podía terme pasado a min»

Manuel María Rebollido estableció su residencia en México hace unos seis años y está casado con una ciudadana del país. Visiblemente consternado por lo sucedido, explica que «podía terme pasado a min. Eu e a miña muller perfectamente podíamos ter estado na casa. Moitas veces estabamos cos traballadores».

Duro golpe

Manuel María Rebollido subrayó el duro golpe que ha supuesto para todos la muerte de los cinco trabajadores mexicanos: «Somos unha empresa pequena e fómola facendo coas mellores pezas. Eles eran grandes traballadores, e tamén amigos».

La cuenta de Facebook de la empresa que regenta este vecino de Muros, Murmex, reflejaba la tragedia de lo sucedido con un lazo negro y la imagen de las víctimas. En recuerdo de las víctimas, una sencilla frase: «Se nos fue la alegría de la familia Murmex».

El empresario comentó que en la casa en la que se produjo el asalto hay cámaras. «O que non sabemos é si estaban de adorno». Precisó que el hecho de que no se trate de ningún ajuste de cuentas motiva que la policía mexicana haya iniciado una investigación para determinar las causas que propiciaron que estos operarios acabaran siendo víctimas de un tiroteo que, todo indica, iba dirigido a otras personas. El muradano recalca: «Eles non andaban metidos en nada estraño, dedicábanse a facer o seu traballo».

Manuel María Rebolllido ha establecido su residencia en México, un país en el que los asesinatos son moneda frecuente. Explica que conoce los riesgos, pero que no tiene prensado regresar a España y que continuará manteniendo su actividad.

El deseo de este empresario es que la policía pueda encontrar pruebas que permitan esclarecer lo que ha sucedido: «Este non foi un asasinato coma outros e, por iso, a policía está a mirar que sucedeu. Está claro que estaban onde non debían. É unha auténtica desgraza».

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