El personal de enfermería ya no se va a otros países y opta por regresar a Galicia

Elisa Álvarez González
Elisa Álvarez SANTIAGO / LA VOZ

EUROPA

Sanitarios de Valais, en un hospital en el que atienden a pacientes con coronavirus
Sanitarios de Valais, en un hospital en el que atienden a pacientes con coronavirus LAURENT GILLIERON

Hay trabajo, pero en condiciones precarias, critican los colegios profesionales. En año y medio de pandemia se marcharon 17 y regresaron 15

11 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Todo se aliaba para favorecer la emigración de los enfermeros gallegos hace unos años. Una crisis económica en España, paro o contratos de días, buenas condiciones económicas en los países nórdicos y el Reino Unido, y un enorme reconocimiento en el extranjero a la capacitación y formación de los profesionales. Pero las tornas han cambiado, mucho. En estos momentos, la movilidad del personal de enfermería es bajísima, al menos según los datos que manejan los colegios profesionales. El caso más llamativo es el de Lugo, en donde no constatan que en los últimos tres años se haya ido ni regresado nadie al extranjero. En Ourense ningún enfermero solicitó marcharse ni en 2020 ni en 2021, y volvieron dos de Irlanda.

A Coruña y Pontevedra han tenido más movimiento, pero las idas y venidas se suceden a cuentagotas. En Pontevedra se fueron dos personas en el 2020 (a Reino Unido y Malta), y volvieron seis (3 de Reino Unido, 2 de Alemania y 1 de Portugal). En lo que va del 2021 regresaron seis (4 del Reino Unido, 1 de Canadá y 1 de Argentina); y se fueron 5 (2 a Portugal, 1 a Alemania, 1 a Noruega y 1 a Bélgica). En A Coruña, desde el 2020 emigraron diez enfermeros y regresó uno.

El saldo es casi cero. Se marcharon en más de un año y medio 17 enfermeros y regresaron 15. La pandemia, el confinamiento, la prudencia ante el covid y las restricciones a la movilidad han tenido que ver, pero hay otros factores. Uno, la mayor contratación en Galicia. No hay paro en enfermería, y de hecho este verano los hospitales privados hicieron un llamamiento porque no encuentran profesionales. El refuerzo para la crisis del coronavirus y la vacunación masiva —que realizan enfermeros— ha provocado que el Sergas no tenga listas de sustitutos de las que tirar para cubrir bajas y vacaciones. También el brexit ha influido, pero más para disuadir a los profesionales que estaban planteándose emigrar al Reino Unido que para hacer que regresen los que están allí.

Emigrar era la única opción

Desde los colegios de enfermería ven estas cifras con distancia. Y desde luego no echan campanas al vuelo por el hecho de que ahora no emigren los enfermeros e incluso regresen. «La gran fuga del 2005 al 2010 respondió a dos factores importantísimos, sobre todo al déficit de contratación por los recortes y la crisis, por lo que la única opción para los enfermeros noveles era irse», explica José David Vázquez Bóveda, secretario del colegio de Ourense, «y el gran regreso se corresponde con la relación que tenemos con nuestro entorno familiar y con nuestra edad».

Porque aunque es cierto que no hay paro «hay que ver las condiciones». Y es que, señala Vázquez Bóveda, «no hay condiciones buenas porque se sigue prefiriendo contratar día a día y mes a mes a establecer unos planes anuales que den estabilidad a la gente. Se prefiere tapar agujeros a cambiar tejados. A nosotros no nos falta trabajo, nos faltan condiciones de trabajo».