Michaëla Cancela-Kieffer: Raíces pobrenses en la élite del periodismo mundial

La periodista hispano-gala ha cubierto varios de los grandes conflictos internacionales de las últimas décadas


ribeira / la voz

Michaëla Cancela-Kieffer (Estrasburgo, 1971) nació lejos de la comarca, en la ciudad emblema de Alsacia, pero sus raíces se extienden miles de kilómetros hasta entroncar con A Pobra do Caramiñal. Hija de padre español y madre francesa, su abuelo nació en el seno de una humilde familia pobrense a la que daba sustento trabajando en una conservera. Este es el pedigrí de la mujer que acabaría convirtiéndose en la redactora jefa en España de la Agence France-Presse (AFP), una de las cinco grandes agencias de información a nivel mundial.

Cancela-Kieffer ha cubierto algunos de los principales conflictos y acontecimientos internacionales de las últimas dos décadas, sin embargo, en la actualidad ejerce como teaching fellow -docente titular- para Google News Lab. Se trata de un proyecto que la ha llevado a visitar 25 ciudades españolas, asesorando a distintos medios de comunicación y profesionales en aspectos como la verificación y contrastación de datos, así como en la transición digital periodística.

Los comienzos

Criada en un ambiente politizado, no tardó en hacer bandera de valores que luego guiarían siempre sus pasos, como la defensa de la democracia y de las libertades. Una vez falleció el dictador, sus padres se trasladaron a Madrid, donde cursó sus estudios en el Liceo Francés.

Aquella fue la base de la gran decisión que con 17 años ya había tomado: «Siempre he tenido esta atracción por los lugares lejanos y soñaba con hacer crónicas desde sitios imposibles. Quería ser reportera internacional». Inspirada por uno de sus tíos que es corresponsal, la hispano-gala nunca dudó y sabía que el largo camino hasta entrar en la prestigiosa escuela de periodismo de París pasaba por conseguir una formación amplia y especializada. Así regresó a Estrasburgo para realizar la carrera de Ciencias Políticas y la de Derecho. Luego, cuando superó la oposición y logró ingresar en el centro parisino, aquella joven estudiante se propuso una nueva meta académica, el máster de Periodismo de la Universidad de Columbia.

Con los estudios finalizados y a pesar de que ya estaba trabajando de freelance para AFP, logró una beca que le permitió marcharse a Estados Unidos. El 31 de agosto de 1998 aterrizaba en suelo norteamericano, mientras Lady Di moría en el París que había dejado. En Columbia se empapó de la cultura del fact-cheking (verificación de datos) y Michaëla puso el foco sobre el tratamiento de los derechos humanos en China para su trabajo de fin de máster. Con solo 27 años estaba en Hong Kong reuniéndose con disidentes políticos.

Especializada en documentales de formato magacín y con el visado a punto de vencer, rechazó un empleo en el Miami Herald y volvió a Francia donde comenzó a realizar dicho tipo de reportajes. Se centró en un tema por aquel entonces incipiente, el cambio climático, así como las presiones de los lobbies en Bruselas para frenar las medidas en esta materia. El éxito no tardó en llegar y AFP la envió de corresponsal a Washington en el 2000.

En cualquier rincón

El 11 de septiembre del 2001 Cancela-Kieffer tuvo su prueba de fuego. Fue su madre quien la alertó del ataque contra las Torres Gemelas. Acto seguido, cogió su pasaporte, las llaves, una foto de sus abuelos y se montó en un taxi: «Acérqueme lo máximo posible a la Casa Blanca». Aquel suceso despertó su interés por la insurgencia islamista y, tras pasar tres años al cargo de la información de la sección antiterrorista judicial gala, viajó a la capital afgana de Kabul para cubrir el conflicto con los talibanes.

Sus siguientes destinos fueron Israel y Líbano en plena guerra del 2006, Nueva Orleáns con los destrozos de los tornados así como Colombia. En 2014 regresó a Madrid para convertirse en redactora jefa: «Echaba de menos el terreno, pero aproveché mi posición para trabajar fuentes».

Mas Kabul la marcó. Allí perdió a dos compañeros asesinados en atentados, pero también vivió momentos felices, como cuando medió para sacar de prisión a varios compañeros que habían grabado instalaciones restringidas. Uno de ellos acabó convirtiéndose en el padre de su hijo, Santiago, al que llamó así en honor de la tierra de su abuelo. Precisamente, hace dos años cumplieron su sueño de pisar por primera vez A Pobra. Con su pequeño, en silencio y oteando a la ría, así entendió el por qué de sus pasos en el sendero de la vida.

Reportera de guerra: Michaëla Cancela se trasladó a Oriente Medio para cubrir el conflicto entre Israel y Hizbulá, la denominada como Guerra del Líbano del 2006. En la foto (segunda por la derecha) puede vérsela junto a sus compañeros.

Congreso en Cádiz: Los próximos jueves y viernes, Cancela intervendrá en una conferencia sobre periodismo local que tendrá lugar en el Palacio de Congresos de Cádiz y que organiza Google News Initiative con la Asociación de Periodistas de Investigación (API). Esta es una de las áreas en las que se centra actualmente.

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