Carlos Sanmartín: «Es un orgullo contribuir a la historia de la exploración espacial europea»

El ingeniero gallego es el responsable del diseño y fabricación del escudo térmico del robot que aterrizará en Marte


REDACCIÓN / LA VOZ

La tecnología espacial europea se someterá entre el próximo miércoles y jueves a una auténtica prueba de fuego: conseguir aterrizar un pequeño robot, el Schiaparelli, de forma controlada sobre la superficie de Marte. Es uno de los grandes objetivos de la misión ExoMars, de la Agencia Espacial Europea (ESA), un reto que hasta ahora no ha podido superar. Si lo logra, una parte del éxito habrá que atribuírselo al ingeniero gallego de Airbus España Carlos Samartín Pulián (A Coruña, 1975), el responsable del diseño y fabricación de una de las piezas clave: el escudo térmico que protegerá a la sonda en su entrada a la atmósfera marciana.

-Imagino que estará nervioso ante la proximidad de la cita.

-Una parte de inseguridad e inquietud siempre tienes, porque han sido muchas horas de trabajo y esfuerzo, pero más que nervioso lo que estoy es emocionado e impaciente, porque no dejas de contribuir a la historia de la exploración espacial europea. Es un orgullo. Pero nosotros ya tenemos experiencia. El sistema de telecomunicaciones de uno de los rover que la NASA tiene en Marte, el Curiosity, es nuestro, lo fabricamos aquí. Sin este sistema no serían posibles las comunicaciones con la Tierra.

-Sí, pero el escudo térmico es una pieza clave para lograr el objetivo de aterrizar en Marte.

-El escudo térmico es una parte de un conjunto de piezas clave, como los motores de frenado o el sistema de paracaídas. El escudo no solo sirve de protección, sino que tiene que mantener la dirección de la sonda. Debe tener una forma aerodinámica que le permita mantener una trayectoria estable hacia el punto donde se quiere aterrizar.

-¿Ha supuesto un reto técnico?

-Geométricamente hablando es una pieza de una enorme complejidad. Es una de las piezas más difíciles que hemos diseñado y construido en Airbus.

-¿Qué temperaturas puede soportar para resistir la fricción con la atmósfera de Marte?

-Es una estructura preparada para soportar la elevada radiación del viaje a Marte, temperaturas muy frías en parte del viaje y otras muy elevadas en el descenso. Puede aguantar temperaturas de entre 800 y 1.00 grados.

-Usted fue el coordinador del diseño y de la fabricación. ¿En qué consistió su trabajo?

-Aquí hubo que hacer un desarrollo en tiempo real y adaptar el diseño al proceso de fabricación. Hubo una interacción muy fuerte entre diseño y fabricación y yo me encargaba de coordinar estas tareas.

-Una gran responsabilidad.

-Sí, fue una gran responsabilidad, y en algunos momentos durante el programa pasamos por momentos de nerviosismo. También hubo momentos de tensión con el resto de compañías que formaban parte del proyecto.

-Sobre la misión no faltan críticas a Europa por un exceso de prudencia, por querer probar primero que es capaz de posar un robot y luego, dentro dos años, enviar otro de exploración, esta vez sí operativo. ¿No sería más fácil hacerlo todo en una única fase?

-La misión, de 1.600 millones de euros, se planteó en dos fases porque lo primero que quiere demostrar Europa es que somos capaces de posarnos en Marte y de transmitir desde allí. Una vez que lo consigamos se lanzará un rover para, a partir de ahí, hacer exploración marciana. Es verdad que hay gente que ha dicho que es un exceso de prudencia, pero Europa ha preferido ser prudente porque hay muchas piezas y tecnología nueva que hay que probar. La filosofía de la agencia es que cada paso sea firme antes de dar el siguiente, mientras que la de la NASA es de prueba y error. Las dos son legítimas.

-También hay quien dice que la Agencia Espacial Europea no tiene mucho que envidiar a la NASA.

-Nosotros lo que tenemos que envidiar a la NASA son sus presupuestos. En algunos aspectos estamos a la par, en otros ligeramente por encima, y en otros están ellos ligeramente por debajo. Pero tanto la NASA como la ESA son las dos grandes referencias espaciales a nivel internacional.

-Pero se les resiste el aterrizaje en Marte.

-Es una maniobra extraordinariamente complicada. La NASA tiene mucha experiencia porque lleva mucho tiempo enviando naves y astronautas. A nosotros nos falta esa parte, aquí hubo que desarrollar productos y procesos que no teníamos en nuestro catálogo.

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