Vivir y compartir en redes la experiencia americana

LA VOZ VIGO

EMIGRANTES A CORTO PLAZO

Hugo Fernández comparte en redes contenido sobre la experiencia de estudiar en Estados Unidos.
Hugo Fernández comparte en redes contenido sobre la experiencia de estudiar en Estados Unidos.

El futbolista Hugo Fernández crea contenido para ayudar a jóvenes que, como él, quieran cursar estudios universitarios y compaginarlos con deporte en Estados Unidos

30 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hugo Fernández Fragueiro (Vigo, 2006) es actualmente de futbolista y estudiante de Business Intelligence and Technology, con especialización en Análisis de Datos, en la Midland University. Fue el camino que escogió este joven con pasado en la cantera del Celta para formarse y seguir vinculado el deporte, una experiencia que comparte a través de sus redes sociales, creando contenido relacionado con la aventura americana. Sirve así como guía para otras personas que tengan la inquietud de cruzar el charco para compaginar fútbol y estudios.

Siempre tuvo claro que quería seguir compitiendo, pero sin dejar nunca de lado la formación académica. «Había pasado por lesiones graves en el Celta, una de ellas, casi un año de baja, y eso te hace replantearte muchas cosas», sostiene Fernández Fragueiro. Esas circunstancias complicadas le ayudaron a tomar conciencia de que «por mucho que te guste el fútbol y se te dé bien, en un momento se te puede ir, y no siempre por algo que tú controles». Ese pensamiento fue su impulso para «buscar algo que permitiera combinar las dos cosas de verdad».

Siendo juvenil, entrenaba en ocasiones con los sénior y «viendo cómo era su vida, tenía claro que quería seguir compitiendo pero sin dejar los estudios», plantea. Tiene la impresión de que la opción de Estados Unidos «parece rara desde fuera» y comprende esa visión, aunque no cree que se corresponda con la realidad. «Hay un estereotipo de que estás más lejos, que el nivel es más bajo, que no merece la pena. Pero cuando empecé a hablar con chicos que ya estaban allí, me di cuenta de que era todo lo contrario», asegura.

Cuando se opta por estudiar y jugar Estados Unidos, argumenta, «combinas una carrera universitaria americana, en inglés, con fútbol de nivel internacional, con instalaciones de primer nivel, con fisios y preparadores físicos para ti». Y un aspecto fundamental es que «todo eso es pagado por la beca». Por lo que si se compara eso con hacer la carrera en Santiago y desplazarte a Vigo a entrenar cada día, o al revés, esta opción sale perdiendo, argumenta. Partiendo de esa base, en su caso, «la decisión fue sencilla», subraya.

Uno de los aspectos que ha abordado en sus vídeos destinados a quienes emprendan una aventura similar es cómo acceder a esas becas. En su caso fue «a través de una agencia, como casi todo el mundo». Cuando empezó a tener esa inquietud y a plantearse en serio esta posibilidad de futuro, lo primero que hizo fue hablar con chicos que lo habían hecho antes. «Todos acaban diciendo lo mismo: busca una agencia. Hay muchas en España, cada una con sus contactos y su manera de trabajar, y lo importante es preguntar a gente que haya pasado por ellas para saber cuál se adapta mejor a ti», detalla.

El papel de la agencia es preparar un perfil del interesado y enviarlo a diferentes universidades estadounidenses. «A partir de ahí, son los entrenadores los que te contactan a ti. Tienes reuniones con varias universidades, valoras becas, ubicación, carrera, instalaciones, y tú decides», explica. Recuerda, asimismo, que «no siempre encajas en la primera que te gusta, porque igual ya tienen tu posición cubierta, pero hay tantas ligas y conferencias que por falta de hueco no te quedas». En su caso, el proceso fue muy bien y acabó en Midland University, que es donde está ahora.

Su experiencia anima a cualquiera que tenga dudas, porque la resume como «mejor imposible, en pocas palabras». Y lo desgrana: «Deportivamente estoy en un equipo que el año pasado compitió por el título y se quedó a un partido de ganarlo. Este año la ambición es enorme, tanto de los que siguen con la espinita de no haberlo conseguido como de los nuevos que han llegado», afirma. Entre sus compañeros, hay jugadores procedentes de Colombia, Argentina, Alemania, Países Bajos, Francia, Italia o España. «El nivel es real, no es fútbol de paseo», aclara.

En lo académico, también está más que satisfecho. «El sistema es muy diferente al español, mucho más práctico. Presentaciones, trabajos, Excel, videollamadas con profesionales del sector… Todo en inglés», cuenta. Y compara con lo que conocía de su país: «Nada de estudiar todo de golpe para un examen final. Los profesores se preocupan por ti, igual que todo el staff de la universidad. Y siendo internacional, lejos de tratarte diferente, te acogen todavía más. Es un ambiente que no esperaba y que me ha sorprendido muy positivamente», celebra.

En cuanto a su faceta de tiktoker e instagramer con contenido relacionado con sus vivencias deportivas y universitarias en tierras americanas, explica: «Siempre he subido cosas a TikTok e Instagram, me gusta el contenido, la moda, tener las redes cuidadas. Pero cuando llegué a Estados Unidos me di cuenta de que no había nadie contando esto de verdad». Y se preguntó por qué no hacerlo. «Había vlogs de ‘un día en mi vida’, pero nadie explicando cómo son las clases, cómo es el sistema, qué diferencia hay con estudiar en España, cómo se llega aquí. Y eso era exactamente lo que yo había necesitado antes de venir y no encontré», relata.

Y dio el paso de «hacer vídeos de ese tipo, sin vender nada», sin que nadie le pagara, solo con el objetivo de «dar información útil». Y celebra que «ha funcionado». «Me escriben familias constantemente, padres preguntando si su hijo debería empezar el proceso ya, chicos que están valorando dar el paso. Sirvo como ese paso intermedio entre la duda y la decisión. Y eso me parece lo más valioso de todo lo que estoy haciendo en redes», sostiene.

Su paso por el Celta

Fernández se formó en la cantera del Celta desde cadete a juvenil de primer año. «Fueron años muy bonitos y de mucho aprendizaje. Crecer en A Madroa te marca: la exigencia, los valores del club y el sentimiento de defender el escudo de tu ciudad. Mucho de lo que soy hoy como jugador y como persona se lo debo a esa etapa», analiza. Coincidió, además, con jugadores que hoy están en el fútbol profesional y con los que no ha perdido el contacto, caso de Ángel Arcos, Andrés Antañón, Pablo Gavián u Óscar Marcos. «Es un orgullo enorme verlos ahí. Sabes todo el trabajo que hay detrás desde pequeños, así que verlos competir en el fútbol profesional es muy especial. Me alegro muchísimo por ellos y me motiva a seguir peleando por mi sueño también».