Carlos Enrique Lobo: «Esta oportunidad de ir a EE.UU. me ha caído del cielo»

Pedro José Barreiros Pereira
pedro barreiros A CORUÑA

EMIGRANTES A CORTO PLAZO

ANGEL MANSO

Alumno de Maristas en A Coruña y juvenil del San Tirso, estudiará y jugará al fútbol en una universidad de Illinois

26 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

«Mi sueño principal es poder vivir de jugar al fútbol. Aquí era muy difícil y estaba medio perdido, pero cuando llegó esta oportunidad ni me lo pensé». Carlos Enrique Lobo no deja de sonreír desde que sabe que el próximo curso va a estudiar en Estados Unidos becado por un central college para formar parte de su equipo. Alumno de segundo de bachillerato en los Maristas de A Coruña y juvenil del San Tirso, con el que milita en Liga Gallega, participó junto a medio centenar de jóvenes en el primer draft celebrado en la comunidad en el que universidades estadounidenses seleccionaron el pasado febrero a promesas del fútbol gallego a cambio de una beca por compaginar sus estudios y el deporte al otro lado del Atlántico.

Carlos fue elegido por Illinois Central College, donde aún duda entre cursar fisioterapia o gerencia deportiva los cuatro próximos años. «Tengo claro que va a ser algo relacionado con el deporte», señala, antes de explicar por qué se decantó por Illinois: «En mi caso sobre todo estuvieron interesados dos centros. Me estuve informando y vi que en Illinois habían quedado campeones de la región varias veces y que participan en campeonatos regionales».

Las entrenadores de las universidades desplazadas al draft siguieron desde la grada del estadio de O Roxo, en Cerceda, las evoluciones de Carlos y todos los participantes en varios partidos. Estos, además, pudieron hacerles llegar un breve vídeo de sus jugadas en el evento. Para elaborarlo, el joven futbolista del San Tirso contó con la ayuda de su hermano, que es seis años mayor y estudió comunicación audiovisual. Además, a instancias de la universidad, se ha sometido a un examen de Duolingo para conocer su nivel de inglés y hará uno de matemáticas.

La beca que recibirá cubre sus estudios y el acceso en una residencia universitaria, pero no los billetes de avión, ni los trámites del visado ni la alimentación o la manutención del joven. Así lo explica David, su padre: «También hay un esfuerzo grande de la familia. Cuesta mucho dinero, pero estamos hablando de su futuro... y si luego cumple el sueño de jugar en un equipo profesional, nosotros encantados». El draft fue organizado por Export Players, la plataforma gallega impulsada por el exdeportivista Adrián López, Piscu, y supuso para Carlos una oportunidad que no dejó escapar. «Me lo comentó mi entrenador del San Tirso. Creo que esta oportunidad de ir a Estados Unidos a jugar al fútbol y estudiar me ha caído del cielo», afirma feliz.

El juvenil, que juega de mediocentro organizador, participó en una exigente selección en la que de forma gratuita tomaron parte chicos procedentes en su mayoría de equipos de Liga Nacional y División de Honor, o incluso ya en categorías sénior. «Llegué pensando que eran buenísimos. A algunos me los había encontrado en cadete, pero en los partidos [disputó uno de su edad y otro de mayores por la ausencia de última hora de otro jugador] me sentí bien. Yo fui a jugar, no a demostrar nada», recuerda.