Mara Neira: «Quiero recuperarme en Galicia»

antía cuadrado VIGO / LA VOZ

ESTADOS UNIDOS

M.MORALEJO

La jugadora repasa su año de beca en EE. UU. y su lesión a final de temporada

13 jul 2021 . Actualizado a las 15:11 h.

Mara Neira (Baiona, 2002) empezó a jugar en el Club Baloncesto Baiona a los 6 años. Más tarde, a los 12, pasó al Celta, donde empezó a despuntar. Tras varios años observando la trayectoria deportiva de Neira, a sus 16 años algunos ojeadores contactaron con ella. Desde varias agencias encargadas de fichar jóvenes para equipos universitarios le ofrecieron una beca en Estados Unidos. Este curso 2020/2021 comenzó a jugar al baloncesto en el Eastern Wyoming College y a estudiar el grado universitario de Interdisciplinary Studies, simultáneamente. Sin embargo, una fuerte lesión en la pierna le obligó a abandonar la temporada a pocos días de finalizarla y a un paso de jugar los campeonatos regionales.

-¿Cuáles eran sus expectativas antes de irse a Estados Unidos?

-Mis expectativas estaban bastante influenciadas por el típico sueño americano, pero me destinaron a Wyoming, un pueblo bastante pequeño, en el interior de Estados Unidos. Aun así, pensé que para mi primer año era incluso mejor empezar poco a poco para ir adaptándome al inglés, el nuevo estilo de vida… Al final, me sentí súper bien. Allí le dan mucho valor al baloncesto, el estudio y el juego están al mismo nivel de importancia, se toman muy en serio lo de apoyar a la juventud. En España es distinto. Además, la afición y la cultura del baloncesto es mucho menor, porque queda eclipsado por el panorama futbolístico. Lo que sí noté fue la falta de disciplina en el nuevo equipo, algo que en el Celta era imprescindible. Además, el primer semestre, con el coronavirus, no había partidos y era extraño. En el segundo semestre, con el comienzo de la liga, la cosa se formalizó un poco más.

-¿Cómo fue asentarse tan lejos de casa en su primer año de Universidad?

-Lo llevé bastante bien. Lo que era el baloncesto, fue muy buena experiencia. Al principio no me relacionaba mucho con la gente de allí, por el tema del inglés. Me hablaban y yo sonreía, hasta que al final conseguí, poco a poco, entenderles bien y tratar más con los estadounidenses. En el primer semestre todo fue más aburrido. Al principio solo podíamos entrenar, aún no jugábamos partidos y se pasó bastante lento el tiempo. Esta última etapa del curso se me pasó mucho más rápido. Sí es cierto que se hizo dura la Navidad, porque no volví a casa y todo el mundo se había ido. Pese a ello, cuando peor lo pasé fue tras la lesión, que ya echaba mucho de menos a mi familia.

-¿Cómo vivió esa etapa de la lesión?

-Jugué toda la temporada y me lesioné en el último partido, justo antes de ir a los regionales, sobre el 26 de marzo. Iba corriendo sola, casi a sprint, hice un giro extraño donde se me clavó la pierna en el suelo y se me giró la rodilla. Me rompí el ligamento cruzado y el menisco. En principio, me iban a operar en Estados Unidos, pero justo cuando iba a entrar en quirófano, di positivo en covid-19 y me tocó hacer cuarentena. Fue agobiante porque tuve síntomas, estaba mal. Al final me operaron aquí, en España. En cuanto a la temporada que viene, quiero recuperarme de la lesión en Galicia, con mi familia cerca, porque voy a tener que estar en rehabilitación sobre ocho meses. Retomaré los entrenamientos en enero, justo cuando empieza la Liga. Por ahora me toca descansar.

-¿Cómo es el Eastern Wyoming College?

-El equipo tuvo sus más y sus menos. La gente es muy individualista, buscan más el juego propio y la mejora a nivel personal, más que en equipo. Sobre todo encajé muy bien con las compañeras españolas. El equipo era de toda Europa, estadounidenses solo había dos.