Lúa López: «En Estados Unidos estamos asistindo a un cambio de conciencia medioambiental moi importante»

ESTADOS UNIDOS

*

La investigadora en genética ecológica en la Universidad Estatal de California asegura que As Fragas do Eume tiene una biodiversidad única en Europa.

22 abr 2021 . Actualizado a las 17:11 h.

Nuestro planeta no pasa por su mejor momento. En el Día de la Tierra resulta más necesario que nunca recordarlo. El cambio global amenaza el equilibrio natural de múltiples maneras: crisis climática, pérdida de la biodiversidad y acidificación de los océanos, entre otros.

El mundo sobrevivirá. Nosotros no. Pero hoy también resulta conveniente destacar que una revolución se abre camino de forma imparable. Entre las nuevas generaciones está despertando una conciencia ecológica que permite albergar el futuro con esperanza. Un cambio de mentalidad del que Lúa López es testigo cada día cuando trabaja con sus alumnos en la Universidad Estatal de California. Hay que recordar que Estados Unidos es la segunda potencia con mayor impacto medioambiental y como dice la propia Lúa «queima petróleo como se non houbese un mañá». Por ello, lo que cuenta la bióloga gallega es tan importante. «A poboación que hai na miña Universidade non existe en ningún outro lugar do país. O 85 % son os primeiros universitarios nas súas familias e a maioría emigrantes. É dicir, veñen de familias cun nivel cultural moi baixo. Sen embargo, están tan motivados que conciencian aos seus pais para mudar os hábitos», confiesa.

Lúa asegura que este despertar no es exclusivo de la costa oeste de Estados Unidos. Hace un año vivía en Nueva York. «Cada vez se valora moitísimo máis ter parques naturais para ir a camiñar», apunta. La nueva administración ha dado, además, un impulso decisivo. «Biden está propoñendo a lexislación máis ambiciosa da historia a nivel medioambiental», añade.

El cambio que se requiere para afrontar la crisis ecológica debe venir de la ciudadanía porque la ciencia no puede resolver por sí sola un problema de estas dimensiones. Lo sabe bien Lúa, que investiga en uno de los campos de estudio más prometedores: la genética aplicada a la ecología. Científicos de todo el mundo trabajan para tratar de crear plantas que sean más resistentes a las sequías o que absorban más dióxido de carbono de la atmósfera. 

«Actualmente o que estou facendo chámase xenética antiga. Obteño adn de plantas almacenadas en museos e vexo os cambios xenéticos que experimentaron debido a alteracións ambientais. Mirar ao pasado sirve para predicir que rexións do xenoma poden responder mellor ás alteracións e así xerar despois cultivos xenéticamente modificados que sexan máis resistentes», explica.