Una fisterrana, profesora de ingeniería en Estados Unidos, en la vanguardia de la lucha contra el cambio climático

Mirian Velay Lizancos y su equipo han demostrado que se puede convertir la pasta de cemento en un material que absorbe el dióxido de carbono de forma rápida y natural gracias a nanomateriales, mejorando la resistencia y la durabilidad


carballo / la voz

La investigación puntera de la ingeniería en Estados Unidos también lleva el nombre de una fisterrana, Mirian Velay Lizancos, profesora de ingeniería civil en la Universidad de Purdue, en el Estado de Indiana, donde entre otras muchas celebridades estudió Neil Armstrong. Mirian, con su grupo de investigación, trabaja sobre todo en nuevos materiales más sostenibles, que ayuden a retrasar el cambio climático. Y en su campo, su papel es determinante. Cada año, explica Velay, se producen en el mundo más de 30.000 millones de toneladas de hormigón, lo que requiere ingentes cantidades de áridos, agua y cemento. Y la producción del cemento es responsable del 8 % de las emisiones de CO2 en el mundo. Por lo tanto, toda mejora sobre el hormigón también lo será en el medio ambiente, y en ello trabaja.

Su investigación se centra en «la reducción del impacto ambiental de estos materiales. Mejorar la sostenibilidad del material de construcción más utilizado del mundo, sin duda puede suponer un gran paso en el desarrollo sostenible. Para ello nuestra investigación se basa la valorización de residuos como plásticos, cenizas de biomasa y residuos de construcción y demolición como sustitutos de áridos y cemento. Y también en la mejora de la durabilidad y el desarrollo de hormigones con propiedades proactivas que ayuden a mejorar el medio ambiente durante la vida útil del material», explica. A este respecto, acaban de aceptarle un artículo en una de las revistas más importantes de su especialidad, algo clave en la investigación de cualquier disciplina.

En ese trabajo, junto a Carlos Moro y Vito Francioso, dos de sus estudiantes de doctorado, presentaron un estudio que se centra en «la modificación de materiales cementicios para convertir hormigones y morteros en los nuevos pulmones de la Tierra, capaces de secuestrar importantes cantidades de CO2, de forma eficaz, natural y acelerada».

En otras palabras, Velay y su equipo han logrado demostrar que se puede convertir la pasta de cemento en un material que absorbe el dióxido de carbono de forma rápida y natural gracias a la utilización de nanomateriales, mejorando la resistencia y la durabilidad.

Mirian, además, forma parte del comité seleccionado para desarrollar los documentos que regularán el uso del hormigón con árido reciclado. Recientemente ha recibido el Roy E. & Myrna G. Wansik Teaching Award 2020, un premio que reconoce la eficacia y la innovación en las clases y los laboratorios, el estilo de presentación, la capacidad de crear interés en los estudiantes sobre el tema y el desarrollo del curso de grado obligatorio como desafío intelectual, mejora del pensamiento crítico y relación de teoría y práctica en la ingeniería. Todo un orgullo para quien lleva en el país apenas cuatro años, y además siendo profesora en una Universidad que, en ingeniería civil, está entre las tres mejores del país. Antes ya había entrado en la lista de profesores excepcionales.

«En cuanto esté lista mi vacuna, iré la primera» 

Los absurdos (pero no pequeños) movimientos antivacunas, tan abundantes en Estados Unidos y otros países, están en las antípodas intelectuales de Mirian: «Estoy segura que hay grandes profesionales trabajando muy duro para hacer que la vacuna llegue cuanto antes a nuestros brazos. Se habla de que una vez estén vacunados los mayores de 65, cuidadores de residencias de mayores, personas de riesgo y personal médico y de emergencias, en el siguiente grupo ya estarían los profesores. Aún no sé si se refieren solo a los profesores de colegios (por el mayor riesgo al trabajar con niños, que se suponen serán menos disciplinados que los universitarios a la hora de mantener la distancia social) o también a los de universidades. A mí, en cuanto me digan que ya está lista mi vacuna, iré la primera a ponérmela. Estoy deseando estar ya vacunada… y deseo aún más que mis padres y el resto de mi familia también cuanto antes».

Sobre el clima político, considera que se han vivido días «muy tristes, ver el asalto al Capitolio es devastador», y muy peligroso «envenenar con mentiras».

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