Este proyecto ha sido cofinanciado por

Los siete minutos de terror del gallego que coordina el aterrizaje de un robot en Marte

El ingeniero de la NASA Fernando Abilleira es uno de los responsables de evitar que se frustre el amartizaje del vehículo Insight

Siete años de trabajo y siete meses de viaje por el espacio para siete minutos de angustia: ¿tocará la sonda la superficie de Marte? La sonda estadounidense InSight llega a Marte pero la maniobra de aterrizaje es complicada. Un gallego la coordina

redacción / la voz

Fernando Abilleira cruza los dedos a miles de kilómetros de distancia de Galicia. No está nervioso, pero sí expectante y deseoso de que llegue el momento. Tiene ante sí, como ingeniero en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (Pasadena-California) una enorme responsabilidad como subdirector de Operaciones de Vuelo de la misión Insight de la NASA, que a las nueve de la noche intentará hacer aterrizar en el planeta rojo el primer robot que se encargará de estudiar su geología y tomar la temperatura interna del astro.

Fernando Abilleira, que lleva 14 años en la NASA, con la imagen del robot que aterrizará el lunes en Marte
Fernando Abilleira, que lleva 14 años en la NASA, con la imagen del robot que aterrizará el lunes en Marte

Cualquier error en el ángulo de entrada de la nave podría significar que la misma se evapore literalmente o rebote fuera de la atmósfera, quedando a la deriva en el espacio. La entrada en la delgada atmósfera de Marte y posterior aterrizaje será un momento crítico. Es lo que la NASA conoce como los siete minutos de terror. Y, pese a sus éxitos, la agencia tiene razones para la cautela, ya que el 60 % de este tipo de misiones suele fracasar. La última, hace dos años, fue la del robot europeo Schiaparelli.

«La fase de entrada, descenso y aterrizaje es tremendamente compleja. El vehículo entrará en la atmósfera de Marte a unos 20.000 kilómetros por hora y, en unos 6,5 minutos, tendrá que desacelerar a unos 8 kilómetros por hora de forma totalmente autónoma para posarse de forma segura en la superficie», explica Abilleira, de origen gallego y con familia en Sanxenxo. «Hemos hecho -añade- millones de simulaciones para asegurarnos de que el vehículo va a operar de forma correcta, pero aterrizar en Marte no es sencillo». El ingeniero es uno de los encargados de que las actividades que ejecuta el equipo de operaciones desde el lanzamiento hasta el aterrizaje se realicen de forma correcta. «Me siento afortunado -dice- de formar parte de un equipo con tanto talento».

Más que nervioso ante el reto inminente, Fernando Abilleira espera con ansia la llegada del momento. «El equipo -asegura- está deseoso de llegar a Marte. En las últimas semanas hemos corregido la trayectoria, hemos verificado el estado de los instrumentos y hemos comprobado que todos los subsistemas del vehículo están en la configuración necesaria para la entrada, descenso y aterrizaje». Todo, aparentemente, está controlado para evitar el mínimo fallo.

El robot, si todo sale bien, aterrizará en una superficie plana, desde donde no se moverá durante toda su misión. Desde ahí desplegará un taladro y un sismógrafo para estudiar, por primera vez, el interior profundo de Marte, información que ayudará a conocer cómo se formaron los planetas rocosos como la Tierra.

«Confío en ser parte del equipo que enviará al primer humano a Marte»

r. romar

Fernando Abilleira, ingeniero de la NASA de origen gallego, es uno de los responsables del diseño de la misión que se lanzará en mayo para estudiar la geología marciana

Fernando Abilleira (Madrid, 1977) lleva 14 cumpliendo su sueño. Trabaja desde entonces como ingeniero en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JET) de la NASA, adonde quiso ir desde que sus padres lo llevaron de pequeño a realizar una visita a la estación que la agencia mantiene en Robledo de Chavela. De origen gallego por parte paterna, regresa siempre que puede a Sanxenxo para reencontrarse con sus orígenes, aunque ahora está centrado en uno de los proyectos más importantes en los que ha participado: el envío de la misión InSight, a principios de mayo, para estudiar en profundidad el interior de Marte. No será, sin embargo, algo nuevo para él, ya que fue el encargado de diseñar las trayectorias para el lanzamiento del robot explorador Curiosity. Su sueño se ha materializado, pero aún le queda un reto que está seguro que va a poder cumplir: participar en la primera misión tripulada al planeta rojo.

Seguir leyendo

Votación
0 votos
Comentarios

Los siete minutos de terror del gallego que coordina el aterrizaje de un robot en Marte