Los gallegos ven calma y la herida abierta en Cataluña cinco años después del 1-O

Mercedes Lodeiro REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA EMIGRACIÓN

Urnas colocadas en la plaza de Sant Jaume de modo simbólico para celebrar el quinto aniversario del 1-O
Urnas colocadas en la plaza de Sant Jaume de modo simbólico para celebrar el quinto aniversario del 1-O Lorena Sopêna | EUROPAPRESS

Coinciden en que el sentimiento nacionalista sigue presente en la calle y en las instituciones autonómicas

01 oct 2022 . Actualizado a las 18:14 h.

Adormecido es como ven los gallegos consultados al independentismo más radical y, aunque la situación en Cataluña es aparentemente de sosiego cinco años después del 1-O, coinciden en que el sentimiento nacionalista sigue presente en la calle y en las instituciones autonómicas, desde las que siguen legislando incumpliendo a veces sentencias y mimando su objetivo aunque las prioridades de muchos ciudadanos hayan cambiado.

Pilar Ansede Balboa, del Centro Gallego Barcelona

«O nivel de tensión non está, pero o sentimento segue»

«É evidente que o nivel de tensión da rúa dende o 1-O e os meses posteriores cando o emprisionamento dos líderes non está, nin hai movilizacións, aínda que o sentimento segue vixente nunha parte da sociedade», asegura Pilar Ansede, presidenta del Centro Gallego de Barcelona. «A sociedade segue polarizada e desencatada cos políticos en xeral e non se sinte representada o cen por cento». Piensa que no volverá a haber un 2017 porque «as prioridades das sociedaes estanse ordenando. Non son as mesmas que fai 5 anos», reflexiona.

Raúl González, notario

«Estamos como un poco anestesiados»

MERCEDES LODEIRO

Raúl González (Ourense, 1974) considera que desde el 2017 «han cambiado muchas cosas, pero no ha cambiado nada». Y se explica: «En la calle ya no hay esa inquietud que existía hace 5 años, pero el problema sigue ahí porque la propia Generalitat está legislando incluso incumpliendo sentencias», asegura en alusión a la cuota del 25 % de las clases en castellano. «Estamos como un poco anestesiados a la espera de lo que va a pasar», dice, y añade que no ha visto que «ninguna sociedad fiscal haya vuelto a Cataluña» y que «la herida sigue abierta».

Jesús Prada, Policía Nacional

«Sigue siendo difícil ser policía en Cataluña»

«Sigue siendo difícil ser policía en Cataluña, pero actualmente es latente que la tensión ha bajado considerablemente», asegura el ourensano Jesús Prada, policía nacional y ex secretario general del SUP en Gerona. Ahora ya jubilado, su relato de lo sucedido y sufrido es espeluznante. No descarta que esta situación se revierta. «Es muy difícil poder cantar victoria», dice, y se sigue preguntando por qué no se utilizó una tanqueta que tenían preparada para disparar agua a los violentos. «Han sido tiempos difíciles para los policías», concluye.

Evaristo Foxo, empresario

«A independencia xa ten menos venta»

ENRIQUE CLEMENTE

«Os políticos cataláns teñen moi caladiño que un millón de persoas marcharon de Cataluña e moitos seguen marchando», valora Evaristo Foxo, un empresario de alimentación natural de Romeor do Courel (1948). Foxo lamenta que «para as empresas que teñen delegación en Cataluña non quere vir nin dios e si teñen fillos escolares menos aínda» por el idioma. «O independentismo está estancado ou vai para atrás. Os mesmos cataláns non se fían dos políticos que teñen». Como empresario, apunta que «a independencia xa ten menos venta».

Juan Rouco, fisioterapeuta

«Ahora hay temas de conversación sin ser de política»

Juan Rouco llegó a Barcelona desde A Coruña en el 2017 como estudiante y allí se quedó para trabajar de fisioterapeuta. Observa que, principalmente, la diferencia en estos cinco años está en la tranquilidad que ves por la calle. «Ahora existen temas de conversación al margen de la política y antes no, y cuando se habla de política el tono no es tan crispado». Confía en que no se repita el otoño del 2017 y considera que «el tiempo todo lo cura» y que la gente «se ha aburrido del independentismo». «La falta de novedad ha calmado esto», insiste.

Elda Mata, presidenta de Sociedad Civil Catalana.

Elda Mata, presidenta de Sociedad Civil Catalana: «No es aceptable que nos sintamos bien porque no se queman contenedores»

Mercedes Lodeiro

Elda Mata (Barcelona, 1953) es la primera mujer que preside Sociedad Civil Catalana. Entiende que el desafío independentista del 2017 «fue una deslealtad gestada durante años» y no solo fruto de unos exaltados. Arremete contra la ley electoral que da más peso a las provincias menos pobladas y pone el ejemplo de que se dice que «el 80 % de los alcaldes catalanes están con la Generalitat cuando representan al 20 % de la población».

—¿El nacionalismo está dormido?

—¿Estaba dormido en el 15, el 16, el 14?, no. Estaban preparando lo que quisieron hacer en el 2017. Y siguen igual. Desde el 2017 no hemos parado de oír que las mismas personas que se alzaron contra el Estado dicen que lo volverán a hacer. La percepción es que no volverá a ocurrir, pero por poco que rasquemos nos preguntamos qué derechos hemos recuperado, ¿es que podemos estudiar en español y en catalán?, no, ni siquiera se cumplen las sentencias del 25 %. ¿La neutralidad de los espacios públicos ha cambiado?, no. En la mayoría de los ayuntamientos la bandera sigue siendo la estelada, que ni es la oficial de Cataluña.

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