Una enfermera gallega emigrada por la precariedad laboral: «A pandemia non serviu para que melloraran as nosas condicións de traballo»

m. guntín LUGO / LA VOZ

ESPAÑA EMIGRACIÓN

Carlos Castro

Noelia Teijeiro trabaja desde finales del 2020 en el hospital público de Tarragona. «Estás lonxe, pero compensa», asume.

07 sep 2021 . Actualizado a las 11:35 h.

Noelia Teijeiro es una enfermera gallega que empezó a trabajar a finales del 2020 en el hospital público de Tarragona. Pocos meses después de llegar, le ofrecieron un contrato de 12 meses, «con vacacións e todo», explica para diferenciar las condiciones que tenía en Galicia con respecto a las que tiene ahora. «Cando llo conto ás miñas compañeiras dinme que non saben se coller as maletas e arrancar, a mellora foi do 400 %». Con la mudanza, a Noelia, de 31 años, se le acabaron los contratos por días. Ella, que aún sigue en activo como parte de la organización Enfermeiras Eventuais en Loita, explica que conseguir una interinidad en Tarragona es mucho más factible que en Galicia: «Pódelo conseguir antes dos 30 anos, pero en Galicia é imposible antes dos 35 porque para puntuar un ano real igual tes que traballar dous». «No Sergas non sabes o que vas cobrar nin o que cotizas. Aquí teño os meus descansos, o salario tamén é mellor, podes chegar a cobrar 1.700 euros en quenda simple e en Galicia é menos», dice Noelia, que también resalta que el coste de la vida en Tarragona es similar al que hay en Lugo. Lo único que echa de menos es la casa: «Estás lonxe, pero compensa», asume.

Noelia ya llegó a Cataluña con trabajo, pasó una pequeña entrevista y consiguió el ansiado contrato después de plantearse dejar la enfermería para dedicarse a la docencia. Incluso llegó a hacer el máster: «A medio prazo seguramente encare a miña carreira ás aulas», asegura. Sin embargo, recalca que España sigue a la cola de Europa en el ratio enfermera-paciente.

El problema del Sergas para cubrir las vacaciones de verano de las enfermeras, cuenta Noelia, no va ligado a la pandemia: «Pasa o mesmo dende hai anos. É polos contratos que ofrecen, que algúns son de media xornada e dun só día. Isto en Tarragona non existe». Noelia aprobó dos veces la oposición, algo que no le aseguró una plaza: «Aínda que tivese un dez, sen o tempo traballado que tanto puntúa é imposible».

El colectivo de enfermeras en precario ha denunciado reiteradamente su situación en Galicia. «Se melloramos nós, mellora a calidade asistencial, pero parece que ninguén nos escoita», se lamenta. Y sigue con la comparación: la situación del gremio en Cataluña en formación también mejora a la de Galicia. «Eu xa fun a tres cursos, en Galicia, cero».

Sin poder planificar

Teijeiro habla también del alivio de no vivir pendiente del teléfono: «En Galicia non te podes permitir non ter cobertura ou desconectar. Planificas a túa vida familiar en función dos contratos que tes. Somos esenciais, pero non nos coidan», recuerda.