Ni Suiza ni Argentina, esta es la quinta provincia gallega

Mila Méndez Otero
Mila Méndez ENVIADA ESPECIAL A BILBAO

ESPAÑA EMIGRACIÓN

Mila Méndez

Más de 75.000 gallegos llegaron a vivir en el País Vasco donde se abrió el primer centro de Galicia de Europa

22 jul 2019 . Actualizado a las 14:27 h.

Una esquela dio la primera pista. Los apellidos de la fallecida, el lugar en el que se había colocado. Dos vecinos que no iban a coger el autobús, pero pararon en la marquesina, resolvieron las sospechas. En gallego, conversaban sobre la difunta. Él era de Ourense y ella de Lugo. Para rematar la faena, el conductor del Bilbobús que sube cada 15 minutos desde Masustegi a las faldas del monte Caramelo tiene padres de Melide. Todo esto a 800 kilómetros de Galicia, en Bilbao. El distrito en cuestión tiene historia. Para los bilbaínos es el «barrio de los gallegos». En las laderas de este monte con vistas al estadio de San Mamés se instalaron de forma casi clandestina miles de gallegos entre las décadas de los 40 y 50.

Exportar feísmo

«Isto estaba baleiro e aquí nos metemos. Construíamos as casas de noite, entre todos. Comezabamos polo teito. Unha vez pechadas, non podían botarnos», recuerda Mercedes Carreira. Vive en lo alto del monte. El jardín está presidido por el viejo arado al que tanto uso le dio de jovencita en Vila de Cruces. «Cando iamos de vacacións a Galicia, os xefes pedíannos que trouxeramos máis galegos», presume. Desde su terraza se contempla el enjambre de viviendas en distintas alturas, colores y materiales que es Masustegi. «Eramos moi traballadores, pero un pouco brutos. Algo de feísmo pode ser que exportaramos», dice sonriendo.

Cando iamos de vacacións a Galicia, os xefes pedíannos que trouxeramos máis galegos

Mercedes fue una de las primeras en instalarse en el «barrio gallego» de Masustegi (Bilbao)
Mercedes fue una de las primeras en instalarse en el «barrio gallego» de Masustegi (Bilbao) Mila Méndez

Como unos «okupas», confiesa, comenzaron en Bilbao. Su generación ­­-ella se vino en el 56 con 20 años- pertenece a la tercera oleada migratoria. La que hizo que en la década de los 70 más de 75.000 personas de origen gallego residieran aquí según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Hoy son algo más de la mitad: 41.978.

Solo Castilla y León y Extremadura superan a los gallegos en presencia en Euskadi. «Moitos marcharon ao xubilarse. Nós tiñamos alá un terreo, pero o meu marido morreu e quedei aquí cos fillos», explica Mercedes.

Masustegi no es hoy tan gallego ni tan clandestino. «Levantaron sus casas sobre una cantera abandonada. El Ayuntamiento acaba de comprar los terrenos y ahora están legalizados», dice Asier Abaunza (PNV), coordinador de Políticas de Desarrollo Urbano de Bilbao. La comunidad gallega, admite, siempre fue reconocida en la ciudad. «Aportaron a plusvalía da súa forza de traballo», destaca Xosé Estévez. Este vecino de Quiroga fue profesor de Historia en la Universidad de Deusto y ahora preside una de las trece entidades gallegas que salpican el País Vasco, el Fato Cultural Daniel Castelao.