Sabor de Aldea, la marca de Vilar de Santos que vende 50.000 chorizos al año por internet

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA VILAR DE SANTOS / LA VOZ

INTERNACIONALIZACIÓN

Aldo Fernández vende por internet embutido artesanal
Aldo Fernández vende por internet embutido artesanal Santi M. Amil

Aldo Fernández apostó por el embutido artesanal hace diez años y multiplicó su producción por veinte: «Podería facer máis pero non atopo traballadores»

24 abr 2024 . Actualizado a las 10:48 h.

Aldo Fernández lleva más de 20 años trabajando en el supermercado de Vilar de Santos que regentaban sus padres. Su negocio cambió radicalmente cuando supo valorar lo que tenía en casa: «Estabamos miña nai e mais eu facendo os chourizos da matanza e pensamos en como aínda non había ninguén que os comercializara». Aunque el embutido fuese algo que prácticamente todas las familias hacían en casa, para Aldo era un «producto exquisito». Así nació Sabor de Aldea, una marca de embutido artesanal dispuesta a dar a conocer al mundo las «calidades espectaculares» de lo que se producía en los pueblos de Vilar de Santos.

Aldo habilitó un obrador en el supermercado para fabricar una variedad de chorizos y salchichones. Como nadie es profeta en su tierra, abrió una página web de la marca para comercializar el embutido fuera de Ourense o Galicia. «Españoles que levan moitos anos vivindo fóra ou galegos emigrados son os que máis compran o produto para volver a probar un sabor que non comeron dende que se foron», explica. Por la web le llegan pedidos de Vigo, Barcelona, Oviedo, Francia o Alemania. «Moitas veces serve máis de publicidade, a xente ve a web e chámame directamente para facer os pedidos», cuenta.

El truco es seguir el proceso de siempre. Trabaja con 43 cerdos caseros de productores de la zona, los lleva al matadero y después fabrica el embutido en su obrador. Pica, amasa y sazona la carne artesanalmente; utiliza una máquina para atar los chorizos y finalmente los ahúma con leña de carballo. «O produto natural é o que funciona, sen aditivos». Eso implica un mayor precio: «Pola cecina de León 80 euros o quilo é barato, polo xamón Tres Jotas da Rioja 100 euros o quilo é barato, pero o chourizo do galego por 30 euros o quilo é caro. Non pode ser así».

El ourensano defiende que hay que darle el valor que se merecen a los productos locales y a su elaboración. La prueba de la calidad es su éxito. Sabor de Aldea multiplicó «por vinte» su producción en sus diez años de vida llegando a los 50.000 chorizos por temporada. Aldo Fernández vende todo lo que produce y podría aumentar cifras de no ser por la falta de personal. «Fun ata casa por casa para encontrar xente», asume. Además del supermercado, regenta un bar en Vilar de Santos y tuvo otro súper en Rairiz de Veiga, que traspasó por no encontrar trabajadores: «Xa teño máis demanda que oferta».