Una empresa viguesa suministrará equipos de propulsión al mayor astillero de Argentina

Alejandra Pascual Santiago
alejandra pascual VIGO / LA VOZ

INTERNACIONALIZACIÓN

XOAN CARLOS GIL

Vasco Gallega de Calderería comercializará sistemas de mejora de la navegación para la atarazana Río Santiago, en Buenos Aires

13 jun 2022 . Actualizado a las 23:56 h.

La bruma que impregna al mercado global está abriendo paso a nuevas relaciones comerciales entre sociedades gigantescas que encuentran suministro y stock en pymes y empresas familiares. La firma viguesa Vasco Gallega de Calderería ha sellado un acuerdo con el astillero Río Santiago, el mayor de toda Argentina y de carácter estatal, para facilitarle equipos de propulsión para buques en construcción. Comercializarán también estos sistemas con el Río Paraná, de capital privado y situado en la provincia de Buenos Aires.

El contrato firmado entre la empresa gallega, situada en el polígono de A Pasaxe de Vincios, y el titán de Buenos Aires se desplegará entre 2022 y 2023. Enviarán toberas, timones o túneles transversales que sirven para complementar la propulsión del buque y hechos de acero mecano soldado. «Las toberas permiten ahorrar un 20 % de combustible y que el buque gane un 15 % de velocidad», señala Jorge Vellano, responsable de operaciones de Vasco Gallega de Calderería. Explica que, aunque no se trate de sistemas desarrollados en específico para relajar el impacto ambiental, «sí que contribuyen a reducir la huella ecológica por el ahorro en diésel».Sobre el valor económico de las piezas que enviarán, Vellano indica que depende de las funcionalidades del buque, pero «oscilan entre 20.000 y 75.000 euros».

Fundado en 1953, durante la presidencia de Juan Domingo Perón, el astillero Río Santiago cuenta con una plantilla de más de 3.000 trabajadores. Sus tres gradas —de 160, 180 y 220 metros de largo— se encuentran en la orilla del río de la Plata que linda con la isla Santiago.

Con el astillero Río Paraná Sur, también en la provincia de Buenos Aires y con salida al río homónimo, han establecido la misma línea de negociaciones, centradas en la venta de equipos de propulsión capaces de mejorar la eficiencia de la navegación de las embarcaciones que equipen. En ambos casos, se trata del primer encuentro comercial mantenido entre la firma de Vincios y las factorías de Buenos Aires.

«Somos una empresa familiar, con una plantilla de veinte empleados, que ha revertido la situación del mercado actual», explica Jorge Vellano refiriéndose a la etapa delicada que atraviesa el naval y el incremento del coste de las commodities. Fundada en el 2008, Vasco Gallega de Calderería arrancó su expansión internacional hace apenas un año, entregando equipos a industrias navales de Noruega «además de realizar asistencias técnicas». Este 2022, añadieron a su lista a «empresas especializadas en propulsión» en Holanda y Alemania. Y hace apenas un mes que sellaron su primer contrato en Argentina, por partida doble. El responsable de operaciones de la empresa avanza, además, que están en negociaciones con astilleros de Cartagena, en Colombia. Están especializados en la construcción de equipos de acero mecano soldado, aluminio, dúplex e inoxidables. En plena expansión de su propio mercado, desde la empresa de Vincios confían en que este año obtendrán mejores resultados tras un 2021 en el que alcanzaron el millón de euros de facturación.