Paula Bernárdez, directora de Mieles Anta: «La miel gallega gusta mucho en Estados Unidos»

INTERNACIONALIZACIÓN

CARLOS CORTÉS

Recién llegada de Los Ángeles considera que el verdadero mercado está en la producción ecológica

25 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La historia de Mieles Anta, la mayor productora de Galicia, es una historia de éxito, pero también de fe y de trabajo, mucho trabajo; el de su fundador, David Corral, ya fallecido. Su viuda, Paula Bernárdez (A Coruña, 1970) encabeza ahora el negocio que exporta miel de la montaña de Lugo a media Europa y a Estados Unidos.

—Acaba de volver de Los Ángeles.

—Eso es. De la Natural Products ExpoWest.

—¿Tienen interés los americanos en la miel gallega?

—En Estados Unidos hay interés por el producto ecológico y por el producto de calidad. Nosotros exportamos allí desde el 2016 a través de un importador, así que asistimos a las ferias para ayudar al importador y buscar más clientes. Asistimos a la feria de Los Ángeles y a otra en Nueva York. Son las primeras tras la pandemia y están teniendo muy buena acogida.

—¿Cuánto exportan allí?

—Alrededor de un 15 % de nuestra producción. La miel gallega es un producto que allí gusta muchísimo. Mucha gente nos pregunta cómo podría comprarla directamente, pero todavía estamos estudiando cómo hacerlo.

—Cuando va allí, ¿le cuesta mucho explicar dónde está Galicia?

—Bueno, aunque no se lo crea, en Los Ángeles hay mucho gallego, ja, ja. A otros les dices que eres de España y cuando te preguntan «¿de qué parte?» y les dices que de Galicia, eso les enamora.

—También exportan a Europa.

—Nosotros a nivel regional y nacional, tenemos clientes muy fieles a nuestro producto. Para fuera solo exportamos ecológico. En Europa están a años luz en lo que tiene que ver con los productos bio. En la feria de Núremberg fue donde vimos que el verdadero mercado estaba ahí, en los productos ecológicos. Así que transformamos parte de nuestra empresa y la volcamos más a la exportación. En España, la gente no está tanto por esa labor.

—¿Cuál es la diferencia entre la miel ecológica y la convencional?

—La exigencia es que, a tres kilómetros a la redonda del colmenar, no haya ningún tipo de población, explotación ni plantación. Nuestras colmenas están a más de 700 metros de altura y a todas hay que llegar con un todoterreno. El acceso a muchos colmenares nos lo tiene que hacer a veces un palista.