Alba Formoso, diseñadora de moda: «Siempre fui muy hormiguita y ahora empiezo a ver los frutos del esfuerzo»

Tras diseñar para empresas proveedoras de Inditex, fundó junto a su pareja Ant the label, una firma que ya cuenta con clientes en toda España, Portugal y hasta EE.UU.

Alba, retratada en la oficina de Ant the label, en la calle Sartaña. Allí prepara los pedidos, tiene su máquina de coser y también un set en el que se toman las fotos de la web. Ahora quiere ampliar la colección con prendas para todas las edades, no solo de estilo juvenil, y desde hace poco también hace diseños a medida
Alba, retratada en la oficina de Ant the label, en la calle Sartaña. Allí prepara los pedidos, tiene su máquina de coser y también un set en el que se toman las fotos de la web. Ahora quiere ampliar la colección con prendas para todas las edades, no solo de estilo juvenil, y desde hace poco también hace diseños a medida

FERROL

Sí, es cierto. Puede que Ferrol no sea precisamente un vergel laboral del que brotan sin cesar oportunidades de trabajo aquí y allá, pero hay quien, en medio de ese páramo, no se queda de brazos cruzados y se lanza a poner en marcha su propio proyecto. Y no solo eso, sino que también es capaz de arriesgar, dejando un empleo seguro y bien pagado por cumplir un sueño y emprender en su ciudad. Una de esas personas se sienta hoy frente a mí en una terraza de la plaza de Armas de Ferrol. Se llama Alba Formoso, tiene 28 años, y hace muy poco tiempo, en un «arrebato de valentía», decidió abandonar su trabajo de diseñadora en una firma proveedora de Inditex para volcarse de lleno en Ant the label, una nueva marca de moda ferrolana fundada por ella y su pareja, Dani Rodríguez, que cuenta con una tienda online que ya envía pedidos a toda España, Portugal e incluso Estados Unidos.

Los dos forman un tándem perfecto. Dani, que es profesor de educación física en Las Discípulas, se encarga de la gestión, el márketing y la comunicación, mientras que Alba vuelca en la firma toda su vena creativa. «Exceptuando los complementos y alguna prenda suelta, todos los diseños son propios», explica esta «caranceira» de pura cepa formada en Escuela de Moda Goymar de A Coruña.

Mientras saborea una infusión bien calentita -porque aunque ya es primavera hoy sopla un nordeste invernal-, Alba me cuenta que la idea de montar Ant the label surgió en el confinamiento. «Al principio habíamos pensado en montar una pop up store, es decir, una tienda efímera que podríamos mover por distintas ciudades, pero en el confinamiento Dani y yo nos dimos cuenta de que el comercio electrónico estaba creciendo mucho y decidimos apostar por el modelo de tienda online», explica Alba.

En Ant the label se pueden encontrar prendas «cómodas», con precios asequibles y un estilo muy moderno, «acorde a las tendencias», pero diferentes a lo que cuelga de las perchas de las grandes cadenas. «Ahora parece que todo el mundo quiere ir vestido igual y la gente se empeña en ponerse lo mismo que alguien que tiene muchos likes en Instagram. Eso no va conmigo. Yo creo que tú tienes que vestirse a tu manera, sin intentar parecerte a nadie, porque la ropa te representa», defiende.

Alba, que ahora vive con su pareja en O Inferniño, estudió en el colegio La Salle de Caranza. Y ya allí, de colegiala, descubrió su vocación creativa. «Me pasaba el día dibujando, pero en vez de hacer cualquier garabato siempre me salían camisetas, chaquetas, vestidos...», rememora.

En bachillerato ya tenía claro que quería estudiar en Goymar, pero como era una escuela privada y en casa no sobraba el dinero, Alba se matriculó en Relaciones Laborales en Ferrol. «Enseguida me di cuenta de que aquello no encajaba conmigo, así que trabajé mucho y ahorré para poder matricularme en Goymar», explica Alba, que desde los 17 años tuvo mil empleos para costearse los estudios. Trabajó de limpiadora, dependienta, camarera... «El nombre de la tienda viene de la palabra inglesa ‘ant', que significa hormiga. Le puse ese nombre porque así era como me llamaban siempre mis amigas: mientras ellas se iban de fiesta a mí me tocaba trabajar. Y sí, es verdad. Siempre fui muy hormiguita, me cuesta desconectar del trabajo, pero ahora por fin empiezo a ver los frutos de ese esfuerzo», dice complacida.

En muchos aspectos, Alba no encaja con el perfil tipo de los jóvenes de su generación. Hace ya mucho tiempo que abandonó las redes sociales, porque descubrió que no le aportaban «nada positivo en lo personal» -ahora solo las emplea para el trabajo-, y asegura que tiene pocas amistades, pero todas muy buenas e inquebrantables. Adora a su pareja y a su familia. También a sus dos galgos, Nero y Grey. La música indie de Carlos Sadness... Y si le preguntas por su referente en el mundo de la moda, no lo duda: «María Escoté».

La infusión se ha quedado fría, pero el aire ya no sopla con ímpetu invernal. Toca despedirse con un cálido choque de codos (¡qué remedio!), pero no sin antes preguntarle a Alba por las tendencias que vendrán. «En verano se van a llevar mucho los estampados de cachemir, y en otoño, los legging fusseau».

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Alba Formoso, diseñadora de moda: «Siempre fui muy hormiguita y ahora empiezo a ver los frutos del esfuerzo»