El calzado monfortino se abre paso en Asia a través de Italia

La empresa Losal contactó en Milán con futuros clientes de Japón, China y Singapur

Exterior del puesto de la empresa Losal en la última feria internacional del calzado de Milán
Exterior del puesto de la empresa Losal en la última feria internacional del calzado de Milán

monforte / la voz

La empresa monfortina Losal aprovechó su presencia en la feria internacional del calzado de Milán o Micam -celebrada esta semana- para buscar nuevos mercados exteriores, siguiendo la línea de incremento de las exportaciones que ha potenciado durante los últimos años. Según indica Gonzalo López, gerente de la firma, durante la feria se establecieron contactos con empresas de Japón, China y Singapur -y también con algunas de Europa central- que se interesaron en adquirir los productos elaborados en la fábrica de Monforte. «Se trata de países de potencial económico medio y alto donde hay muchos clientes atraídos por los zapatos de tipo exclusivo», explica.

La firma considera muy satisfactorio el resultado de su presencia en la feria milanesa, a la que acudió por cuarta vez consecutiva con un puesto propio. En una edición anterior estuvo compartiendo espacio con otra empresa. «Estamos muy contentos de la respuesta que tuvimos aunque este año la feria sufrió un bajón muy fuerte en cuanto a expositores y público, seguramente a causa de la epidemia de coronavirus», dice López.

En esta ocasión, la firma llevó a la feria de Milán una colección de cien modelos de zapatos, de los que ochenta eran de caballero y veinte de mujer. Todo este calzado está elaborado con la técnica de doble cosido -característica de la empresa-, lo que supone una importante novedad en su oferta. «El doble cosido antes estaba considerado como algo más propio de hombres, pero hemos visto que ahora hay también mucho interés por este producto entre las mujeres», dice Gonzalo López a este respecto. «Antes hacíamos muy poco calzado femenino de doble cosido, solo un par de modelos, pero decidimos apostar fuerte por él y la respuesta está siendo excelente», agrega.

Tras su paso por la feria italiana, la empresa calcula que este año las exportaciones al extranjero pueden subir hasta el 12% de su producción total. El año pasado, esta cifra fue del 9,6% y en el 2018 era del 7%.

La piel crust o patina, una técnica laboriosa por la que la firma apuesta este año

En la feria del calzado de Milán, según apuntan los responsables de la empresa Losal, llamaron especialmente la atención los zapatos elaborados por la firma con la técnica denominada de piel crust -también llamada patina en los mercados anglófonos-, que adoptó hace un año. Estos zapatos son tintados a mano con pincel, lo que les confiere un aspecto singular. «Son muy llamativos y totalmente diferentes de cualquier otro tipo de calzado, y hay muy pocas empresas que los fabriquen porque el proceso es muy laborioso y complejo», dice Gonzalo López. «En su elaboración hay que dar unos 250 pasos diferentes y solo el tintado con pincel puede requerir unas cuatro horas de trabajo», agrega.

Los reponsables de Losal, dice López por otro lado, decidieron probar primeramente con dos o tres modelos de este tipo de calzado para ver qué respuesta tenía en el mercado. «En los sitios donde los presentamos fueron un éxito total, de manera que decidimos seguir produciéndolos y a Milán llevamos una decena de modelos que tuvieron también un tirón muy grande», comenta.

Muy pocas empresas

En toda España, según la firma monfortina, solo hay actualmente unas cinco empresas que utilicen la técnica de la piel crust, que es más empleada en países como Italia y el Reino Unido. «Son un nuevo paso en nuestra apuesta por los productos exclusivos y de alta calidad, y entre otros motivos lo hacemos precisamente porque la mayoría de las empresas evitan meterse en este tipo de fabricación», concluye Gonzalo López.

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