Un balón entre Laza y Wembley

El preparador físico Pablo García se juega el ascenso con el Northampton Town


OURENSE

Pablo García Vilas (Laza, 1986) hizo de la actividad física su profesión cuando aún estudiaba INEF en A Coruña. Las prácticas en el Dépor y una aventura que lo llevó a Inglaterra lo han convertido en integrante del cuadro técnico del Northampton Town, equipo con el que mañana mismo pisará el emblemático estadio de Wembley, en busca de un ascenso a la League One, el tercer escalón balompédico en la isla.

Esa fecha señalada en el calendario tiene en su base muchas horas de formación y diferentes ramificaciones: «En la carrera tuve una asignatura de prevención de lesiones con el doctor Arriaza, traumatólogo del Dépor. En el último año, nos llamaron a tres alumnos para hacer prácticas como readaptadores en el club coruñés y pude trabajar con el Fabril y con otros equipos de las categorías inferiores».

El ourensano siguió sumando conocimientos en distintos postgrados, incluido el que realizó en Madrid con Carlos Lalín -al que ya conocía de su etapa coruñesa- ejerciendo como director del Máster. Así tuvo la oportunidad de afrontar otro año de prácticas en el club deportivista, con Tito Ramallo al frente del Fabril y Juan Fernández como readaptador.

«Después envié currículos a distintos clubes españoles, pero había pocas plazas para readaptadores, así que opté por una Beca Leonardo y envié solicitudes a Inglaterra a equipos de Premier, Championship, League One y League Two. Me contestaron el Coventry y el Northampton Town. Los primeros me pedían que me incorporara a la pretemporada en Italia, pero ese viaje no se incluía en la beca, así que llegué a Northampton en 2014», rememora Pablo.

García Vilas se encontró un ambiente propicio para continuar con su trayectoria de readaptador, puesto que en su nuevo club «ya habían tenido a un profesional en ese puesto y tenían varios lesionados con los que trabajar». Tras los seis meses de beca, firmó un contrato y pudo trabajar con un técnico como Chris Wilder, que llegó a la Premier: «En League Two nos quedamos cerca de los playoff el primer año, pero al siguiente ascendimos como campeones, con 99 puntos, además de que nuestro departamento técnico fue nombrado el mejor de la Liga».

Wilder fue fichado por el Sheffield United, mientras que Pablo se quedó sin trabajo cuando el nuevo entrenador prescindió de los servicios de un readaptador: «Ya todos los clubes tenían confeccionados sus equipos de trabajo y, al menos Chris volvió a contar conmigo, aunque en este caso en el servicio de scouting. Me vino bien, porque seguí formándome y viendo como trabajaban técnicos españoles en el Watford o el Arsenal». En Northampton cambiaron de entrenador en enero y volvieron a contar con el ourensano, esta vez como preparador físico».

Coincidió con el entrenador holandés Jimmy Floyd Hasselbaink, exjugador de Chelsea y Atlético de Madrid entre otros. En la actualidad sigue con Keith Curle y aunque terminaron séptimos en la liga regular, interrumpida por el covid-19, el playoff final se disputó con su formato habitual: «Solo faltó el público, pero fue emocionante. Remontamos un 0-2 al Cheltenham Town y le disputaremos el ascenso en Wembley al Exeter City. Estamos en un buen momento de forma y confiamos en nuestro esfuerzo».

«Hace ya un año que no voy a Galicia y echo de menos a familiares y amigos»

En clave de futuro, además de lo que suceda hoy en Wembley, Pablo García considera que está trabajando en un proyecto sólido, como es el del Northampton Town. Aún así, ha podido comprobar en sus propias carnes como se las gastan en el mundo del fútbol: «Estoy muy contento aquí, pero en este deporte nunca sabes lo que pasará mañana. Sin ir más lejos, después de nuestra mejor campaña y con el reconocimiento como mejor departamento específico de la Liga, me vi en la calle. Entonces tuve claro que tenía que evolucionar hacia la preparación física y ahora también pienso en explorar otras vías como la docencia, porque aquí valoran mucho mi Máster en Educación, con la especialidad de Educación Física».

Para explorar esa alternativa puede ser importante el hecho de que la universidad local sea el principal patrocinador del club, pero al fin y al cabo, un ascenso puede marcar el futuro inmediato de toda la entidad. A nivel cotidiano, Pablo reconoce que «en Northampton se vive bien, es una ciudad de 200.000 habitantes entre Londres y Birmingham, no es uno de los cascos urbanos más atractivos del país, pero lo que llaman el countryside es bastante bonito, con casitas de campo muy pintorescas». Eso sí, la morriña tira: «Hace ya un año que no voy a Galicia y echo de menos a familiares y amigos. Aquí en Navidad jugamos muy seguido y lo del coronavirus no ayudó. Por lo menos, mis padres, que están en Ourense, y el resto de conocidos no tuvieron problemas con el covid-19».

Como medio de vida, García Vilas sigue formándose para continuar en la misma línea. A su licenciatura de Ciencias del Deporte y Actividad Física añadió distintos postgrados que lo han convertido en un profesional bien cualificado.

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