La élite del deporte gallego regresa casa

El cierre de la Residencia Joaquín Blume en Madrid los deja sin instalaciones de entrenamiento

x. r. castro p. gómez

El Consejo Superior de Deportes cerró el pasado jueves el Centro de Alto Rendimiento de Madrid, en donde se encuentra la Residencia Joaquín Blume. Algunos de los mejores deportistas de España, la súper élite, entre ellos varios gallegos, han tenido que abandonar las instalaciones por el peligro de infección por el coronavirus. El cierre está inicialmente previsto para los próximos quince días, aunque podría prologarse por más tiempo.

Esta decisión, que se incluye en las medidas adoptadas por la Comunidad de Madrid por la pandemia que se vive en esta comunidad, supone un grave perjuicio para los deportistas, que pierden a sus entrenadores, así como las instalaciones de lujo del CAR y el material más adecuado para su preparación con los Juegos Olímpicos de Tokio, si finalmente no se suspenden, a la vuelta de la esquina. La infección de coronavirus de un trabajador del módulo de yudo, precipitó la medida de clausurar esta instalación, aunque en principio se sopesó una cuarentena dentro del recinto. Cada deportista deberá buscar, de la mejor manera posible, alternativas para entrenar. Algunos de los deportistas gallegos que abandonaron el CAR cuentan sus vivencias.

SARA GUERRERO

«Me preocupaba más que cerraran Madrid»

La triatleta naronesa Sara Guerreo abandonó las instalaciones el miércoles, un día antes de su cierre. «Todos veíamos lo que iba a pasar, después del positivo de yudo, aunque los de triatlón salimos un día antes para irnos a Huelva, en donde el domingo se iba a disputar la Copa del Europa de duatlón, aunque al final se suspendió. Yo estudio cirugía maxilofacial, estoy muchas horas en los hospitales, hablé con muchos médicos, y sabía que me podía contagiar. Sin embargo, no me daba miedo, temía más que cerraran Madrid y que no pudiera irme para casa. Ibas a comprar al súper y te alarmabas, cuando veías los estantes vacíos».

TARIKU NOVALes

«Non nos deu tempo a nada»

«Avisaron con menos de 24 horas de antelación». Así recuerda Tariku Novales el momento en el que tuvo conocimiento en la tarde del pasado miércoles de que el jueves a las doce de la mañana tenía que abandonar la Blume. «Case non nos deu tempo a nada», comenta el fondista de Ames, que en la tarde de ayer estaba de vuelta en casa. Como el resto, abandonó la residencia madrileña sin conocer el motivo del abandono (aunque le consta la situación vivida en el módulo de yudo) y sin que le hicieran las pruebas. Ahora está en casa concienciado de que lo importante es impedir el contagio y asumiendo que el monte será su única escenario de entrenamiento cuando pueda salir. «Todas as pistas estarán pechadas e non se poderán facer series nin nada polo estilo, só se poderá saír a correr ao monte», comenta. Tiene claro que eso retrasará la preparación de la temporada al aire libre.

dani castro

«Daba la impresión de que todo se iba a desmadrar»

El pontés Dani Castro es arquero y asegura que tuvo suerte, ya que el martes ya se pudo venir para casa. «No me metí en el equipo nacional para la prueba a disputar en Turquía, por lo que como tenía que quedarme en Madrid, me recomendaron que me fuera para casa. El martes cogí mi coche, y carretera. La verdad es que se notaba que la gente estaba un poco preocupada, casi asustada. Daba la impresión de que en cualquier momento la situación se iba a desmadrar. Allí estamos muchos deportistas de distintas modalidades, aunque coincidimos a la hora de ir a comer, cenar o mismo en la piscina. Yo llegue a casa el pasado miércoles y no me han dicho nada de cuarentena ni nada». Destaca que ante esta situación todos los deportistas tendrán que buscarse la vida a la hora de entrenarse.

MIGUEL GONZÁLEZ

«Cogí el autobús y me vine»

Al atleta Miguel González Carballada la salida de la Residencia Blume le cogió en plena recuperación de una rotura en el sóleo de la pierna izquierda. «Hablé con el fisio, me dio un plan y me dijo que podía seguir con la recuperación en Lugo». Por eso, el jueves por la mañana cogió un autobús y ya está en casa. Abandonó la Blume sin conocer detalles y sin prueba. «Se estaba especulando con que la podían cerrar pero nadie sabía nada hasta que el miércoles por la tarde nos dijeron que nos teníamos que ir para casa el jueves. Cogí el autobús y me vine».

MARTÍN LISTE

«Irene Martínez e máis eu collimos os bártulos e ó coche»

Como a todos los deportistas de halterofilia, el cierre le cogió entrenándose. El club le ha dejado material de entrenamiento, de modo que se ejercitará en su casa en Tordoia, aunque estaba a punto de viajar a Colombia para el Iberoamericano. «Hai que priorizar, os resultados xa chegarán, aínda que penso que vai para longo», reflexiona.

IRENE BLANCO TARELA

«Tengamos responsabilidad»

La halterófila internacional afronta la segunda cancelación mundialista de su carrera. «Lo importante es que hay que tener responsabilidad social. Y, deportivamente, me volveré a levantar. Ahora toca estudiar a distancia. Para relajar la cabeza, me acerco al mar. Ya lo hacía antes del virus», explica.

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