El cerebro gallego de las Guerreras

La central Alicia Fernández se ha convertido en indispensable para la selección que se juega en el Mundial un pase a los Juegos Olímpicos


«Una de las cosas que más me gusta de Alicia es su humildad. Es súper trabajadora, tiene los pies en el suelo y la cabeza muy bien amueblada. Muchas veces no vale solo con tener calidad para llegar arriba y yo creo que Alicia tiene todos los ingredientes». Cuando una leyenda viva del balonmano nacional como Begoña Fernández -la gallega fue capitana de la selección, medalla de plata en el Europeo del 2008 y bronce en los Juegos Olímpicos de Londres 2012- describe así a una deportista es porque su talento deslumbra. La valdoviñesa Alicia Fernández triunfa en la liga rumana con el Ramnicu Vâlcea y se ha convertido en una pieza clave de la selección española. Repite en la convocatoria con el equipo nacional, esta vez para el Mundial de Japón y podría dar un paso más en su carrera ya que el combinado español, que ya se encuentra concentrado para el campeonato, tiene a tiro una plaza para los Juegos Olímpicos de Tokio. «Un Mundial ya de por sí es importante, pero además este es la última oportunidad de tener acceso a los Juegos Olímpicos, tanto de forma directa como para los preolímpicos», explica Fernández.

Asegura no sentirse «indispensable» para Carlos Viver, aunque el seleccionador ha destacado su enorme crecimiento sobre la pista y su capacidad para dirigir el juego. «Estuve en el Europeo, en los Juegos del Mediterráneo y ahora iré al Mundial, pero ninguna de las jugadoras nos creemos indispensables ni que el trabajo esté hecho. Esta selección tiene calidad, somos una mezcla de veteranía y juventud. Creo que somos capaces de ganar cualquier partido, pero seguramente será una competición muy igualada», detalla.

Una jugadora en crecimiento

Para Viver, Alicia es una de las jugadoras que más ha crecido en el equipo. «Alicia ha crecido muchísimo en estos dos últimos años. Es una jugadora que destaca por su entrega y su lucha. Se ha rehecho a una lesión grave que tuvo hace relativamente poco y desde el primer momento su entrega y su lucha le ha llevado a regresar a las pistas con todavía más carácter», describe el seleccionador. La valdoviñesa aporta a esta selección su rapidez y disciplina. «Entiende muy bien el trabajo táctico, es una persona a la que cualquier entrenador le gusta entrenar. Desde el primer día se muestra como la prolongación del entrenador en ataque y, pese a que no es antropométricamente muy grande, esa entrega e intensidad le convierten en una jugadora muy completa», alaba el seleccionador.

Del oro a la séptima plaza

¿Qué resultado necesitan para conseguir el billete a Tokio? «El pase directo se da para quien gane el Mundial. Luego, los siete primeros clasificados tienen opción de jugar el preolímpico en marzo», destaca. Reconoce que es su sueño es llevar la bandera de Galicia en Tokio. «Los Juegos Olímpicos es lo más importante para un deportista, es donde todo el mundo quiere estar», señala. Viver confía en que este grupo de jugadoras puede realizar un excelente papel. «Para nosotros es un Mundial súper importante. Llegan los campeonatos donde se deben lograr los objetivos y desde que comenzó este cuerpo técnico tenemos en mente trabajar durante todo el ciclo olímpico para clasificar a la selección para las Olimpiadas. En este mundial tenemos el primer objetivo de pelear por una plaza para los preolímpicos. Es complicado, pero sabemos que tenemos nuestras opciones. Y a partir de conseguir la plaza, soñar a lo grande», vaticina el seleccionador.

Begoña Fernández sigue muy de cerca la carrera de Alicia desde que se fue a Valencia. «Ella era una niña y me alegro mucho de todos los éxitos que le están llegando porque se lo ha currado mucho, nadie le ha regalado nada. Se merece estar en lo más alto por mérito propio», alaba. ¿Un consejo? «Ir paso a paso, no hay que adelantar acontecimientos. Ahora sería un error pensar en los Juegos Olímpicos. Las cosas llegan por sí mismas», recalca.

Alicia empezó en el Balonmano Narón tras probar el deporte en una jornada escolar en A Gándara. «A los quince años me fui a Valencia. Desde aquella he ido pasando por diferentes clubes de España y he tenido la suerte de poder dedicarme a esto», agradece. Y en su primer club llevan su nombre por bandera. «Es un orgullo para nosotros. Ya se veía que se le daban bien todos los deportes. Y en el club nos pasaba por encima a todos, al equipo masculino y al femenino», explica Brais Caneiro, compañero de Alicia en el colegio y en el club del que ahora es vicepresidente».

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