El vigués que conquistó Mongolia

míriam v. f. VIGO / LA VOZ

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Yago Pérez jugó unos meses en el Ulaanbaatar, convertido en uno de los mejores futbolistas de la liga

20 nov 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

La gran temporada 2017/2018 que realizó el Rápido de Bouzas en Segunda B a las órdenes de Borja Jiménez fue un gran trampolín para algunos de los integrantes de aquel equipo, que fueron tentados para probar suerte en otros proyectos. Le ocurrió a Yago Pérez (Vigo, 1987), que se sentía muy atraído por la posibilidad de probar suerte en el mercado asiático. Lo que nunca imaginó es que acabaría en Mongolia, y concretamente el Ulaanbaatar FC.

Su primer destino tras el Rápido fue el Andorra, donde no acabó de sentirse a gusto. «Mi representante, Ángel Ruiz, se mueve mucho por Asia y a mí siempre me había llamado la atención ese mercado», relata el jugador. Pero reconoce que cuando escuchó el nombre de Mongolia se quedó impactado. «Contaba con Filipinas o Tailandia, algo más exótico. Me puse a buscar en Google y no ayudó mucho: que si la capital más fría, que si la más contaminada del mundo… Pero no estaba contento en Andorra y era una buena oportunidad, así que cogí los bártulos y una semana después ya estaba volando hacia allí», cuenta.

Aterrizó en abril con «un frío de la leche». «Me encontré trece grados negativos, pero para ellos era una temperatura ideal», desgrana. El club le juntó en un piso con un brasileño y un japonés y, aunque su preferencia era vivir solo, se adaptó con facilidad. «El equipo me lo puso fácil en todo momento, se portaron bien. Los extranjeros allí damos un salto de calidad a los equipos y se nos cuida mucho, estaban muy pendientes de nosotros», agradece.

Acostumbrado a que le pregunten sobre la equivalencia entre la liga mongola y una categoría española, asegura que es muy complicado determinarlo. «Es completamente diferente. Los jugadores son bastante flojos tácticamente, hay gente con calidad, pero no se exigen mucho. En España en Preferente hay buenos equipos que igual en un momento dado podrían ganar a este», profundiza.

El nivel de los clubes es un reflejo también de la poca preparación de los técnicos. «El nuestro era el primer año que entrenaba después de haber sido una leyenda como jugador en su país. No tenía títulos y sus conocimientos eran los justos. Se hacían las mismas dos o tres cosas a diario, entrenamientos de poca calidad», revela.