Un cerebro vigués en la sombra de O Dragão

Carlos Martínez se encarga de coordinar todos los partidos y desplazamientos del gigante club portugués


VIGO / LA VOZ

El Seis do Nadal fue el lugar en donde pudo experimentar, el Gafanha la puerta de entrada en Portugal y el Oporto el sueño cumplido de un vigués que soñaba con ser el director de cantera del Real Madrid o el Barça de baloncesto y que acabó siendo el coordinador de toda la organización de partidos del universo portista.

Carlos Martínez Vaqueiro (Vigo, 1976) es el ejemplo de una vida dedicada al deporte pero desde un segundo plano, un cerebro entre bambalinas. «En la sombra se está mucho mejor», asegura sin titubeos. Entrenador de baloncesto, licenciado en filología por la Universidad de Vigo, con magisterio en Educación Física y con un máster de Gestión Deportiva en la Complutense, nunca ha querido un primer plano. Fue capaz en sus inicios de conseguir que el Seis do Nadal pasase en siete años de 50 a 500 federados. «En el Seis pude experimentar, hacer todo aquello que me aparecía asumiendo el riesgo». Pero en el 2004 decidió cambiar de aires con la sensación de tocar techo después de conquistar varios entorchados en la base.

«Me dije: ‘Aquí no voy a conseguir más que esto’ y opté por la aventura», recuerda. Disputar torneos en Aveiro le abrió la puerta de entrada al Gafanha, un club de baloncesto en donde, con matices, transportó el método Seis do Nadal. «Al principio intenté hacer lo mismo que en Vigo, la diferencia era que allí había un equipo sénior profesional que servía de imagen a los chavales».

Martínez Vaqueiro estuvo ochos años en el proyecto de Nazaré. Buscando patrocinadores, páginas en la prensa local y reclutando entrenadores. Y uno de ellos fue su nexo de unión con el gigante de O Dragão. «Uno de los que estuvo conmigo tres años se fue para el Oporto, ahora es el gestor económico del hockey, balonmano y baloncesto, y él fue el contacto. Cuando sabía que iba a haber cambios me avisó y me pidió el currículo. Tuve una entrevista y ya me quede».

Comenzó en el baloncesto con otro gallego como Moncho López, hizo el trabajo de coordinador de cantera que siempre movió su vida y también tuvo influencia en los deportes de sala de la entidad portistas y desde la temporada pasada ha asumido un rol importante en la compleja estructura de un club tan grande y en donde el fútbol es el gran motor. «Oporto es una estructura diferente, profesional, un club con una dimensión enorme, un club en donde todo lo que hagas bien es obligatorio y todo lo que hagas mal es mediático. Bien hay que hacerlo siempre y si lo haces mal puede tener consecuencias», resume de un modo gráfico y como introducción a sus tareas dentro del club más representativo del norte de Portugal: «Soy director del área de planificación deportiva. Mi trabajo es coordinar todos los partidos que existen de todos los equipos. Tenemos que coordinar todos los horarios de toda la actividad deportiva que se genera porque tenemos una televisión propia, porque tenemos muchos aficionados que quieren ir a ver todo y tenemos que conseguir coordinar todo para que sea posible y después utilizar toda la información para cuidar la imagen del club», algo que considera esencial de cara al exterior la entidad.

También le compete pautar y montar todos los dispositivos de los partidos. Por ejemplo una de las tareas actuales es la coordinación del Porto-Roma de vuelta de octavos de final de la Champions previsto en tres semanas. «Tenemos que reunir toda la información de todas las áreas y que todo se haga de acuerdo con nosotros».

El departamento de Carlos Vaqueiro no actúa solo en el ámbito de las instalaciones propias, sino que también tienen competencias en los desplazamientos de cualquiera de las secciones: «Nuestro departamento es el que entra en contacto con los adversarios y con las federaciones y así evitamos que haya mucho ruido y mucha gente haciendo varios contactos. Todo está centralizado en nuestro departamento y así la voz es única de cara al exterior». También deben ejecutar los planes de viaje en función de las solicitudes del team manager de cada equipo.

El elemento de competencias se completa con la coordinación de todos los departamentos con los que cuenta el Oporto y entre los que se incluyen una agencia de viajes propia, un área interna de compras y otro de logística.

Un no parar que le lleva a no echar para nada de menos los banquillos ni a tener morriña de Vigo. Su vida, personal y deportiva, está montada en Oporto. El sitio en donde la realidad ha superado los sueños de Carlos.

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