De Ferrol a Marruecos para trabajar contra la desertización y el cambio climático

Carla Elías Martínez
carla elías FERROL

COOPERANTES

Sara Pico y Adina Ghetu participaron en una iniciativa del Cuerpo Europeo de Voluntariado para jóvenes de cinco países

18 abr 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Echar una mano en el trabajo para la lucha contra la desertización es el objetivo de un voluntariado desarrollado en Marruecos del que acaban de regresar la ferrolana Sara Pico y la rumana afincada en Valdoviño, Adina Ghetu. «Es una experiencia que recomiendo al 200 %», destaca Sara. Para la joven estudiante de Arquitectura de 21 años esta es su primera experiencia de este calibre. «Durante quince días ayudamos a repoblar una zona cerca de Oumifiss», explica. Plantaron árboles autóctonos, carob trees, granados e higos.

«El cambio climático está provocando que allí ya no les llueva casi, así que todo el agua que llega o riegan tienen que hacer que llegue a los árboles que quieren, no a otros arbustos que nacen y les quitan el agua», señala. Por ello el trabajo también consistió en eliminar estos arbustos. «Nos enseñaron métodos de injerto para ayudar a los árboles a crecer», explica.

Esta iniciativa se enmarca en MAD You, un proyecto de voluntariado del Cuerpo Europeo de Solidaridad del que forman parte cinco países: Marruecos, Turquía, Rumanía, Italia y España. Desde Xeración, organismo que gestiona el desarrollo en España, explican que el proyecto consiste en organizar voluntariados de dos semanas en cada uno de los países con la intención de restaurar ambientalmente diferentes ecosistemas.

Una experiencia única

Sara explica que convivieron con una decena de voluntarios y pudieron aprovechar la tarde para empaparse de la cultura y tradiciones de la zona. Sara explica que hicieron la vida de un pueblo marroquí y ensalza la naturaleza acogedora. «Dábamos un paseo por el pueblo y todo el mundo te invitaba a tomar un té a su casa. Son experiencias que si vas de visita no las vives. Se hacen unas amistades súper bonitas porque estuvimos 24 horas juntos. Las tardes visitamos el pueblo donde vivimos, la ciudad más cercana y algunos días hicimos excusiones», indica.

Para Adina, esta era una oportunidad para involucrarse más en las actividades de Xeración. «Cuando me enteré de la oportunidad de ir a Marruecos con un proyecto sobre medio ambiente me emocioné mucho ya que es un tema que me interesa mucho. Ir al sur de Marruecos, a este pequeño y acogedor pueblo de Laqsabi, fue más que solo un proyecto sobre el medio ambiente. Aprendimos que siempre tendremos una familia marroquí y amigos para toda la vida de los otros países participantes en el proyecto», agradece. Adina tiene treinta años, es freelance y hace un año que reside en la comarca.