Bicicletas arteixáns para Marruecos

D. Vázquez ARTEIXO / LA VOZ

COOPERANTES

Un miembro de Protección Civil de Cambre impulsa donaciones de un medio de transporte a personas que lo necesitan en el país africano

26 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Óscar Palleiro (Arteixo, 1978) es un hombre ligado al mundo de la emergencia desde distintos campos, no solo profesionalmente como miembro de Protección Civil de Cambre, sino porque está implicados con varios proyectos solidarios. Ha trabajado con los refugiados de Lesbos y acaba de llegar de Palma, donde se había desplazado para ver las necesidades que había y echar una mano, pero reconoce que su estancia le coincidió con el cierre de la zona sur por los gases del volcán y optó por regresar al no poder colaborar más.

Su proyecto solidario más personal es el de lleva a cabo, desde el 2017, bajo la denominación Rodeiras xuntas por Marrocos, impulsado desde Arteixo. La idea, explica, parte de una sociedad multicultural como es la arteixana, donde conviven 54 nacionalidades diferentes, con casi 2.000 extranjeros, de los que el 20 % son de origen marroquí.

«En Arteixo hai unha poboación magrebí importante e o principio o que o que quixen foi intentar crear un vínculo para confraternizar, pero non callou», reconoce. Por experiencias de otros compañeros que trasladaron material escolar a Marruecos supo que la verdadera carencia era contar con un medio de transporte. «Eu intentei por un lado cubrir esa necesidade e foi un motivo para falar cos magrebís que vivían en Arteixo», puntualiza, al mismo tiempo que precisa que «a escusa converteuse no principal proxecto e levamos un viaxe de 70 bicis en 2019, mais co tema do covid non puidemos volver». Rodeiras xuntas por Marrocos busca el contacto con los beneficiarios y garantizar que las donaciones de bicicletas lleguen a quien las necesita. Palleiro entrega cada bici que recibe en mano. «Sería sinxelo levalas e entregalas a unha organización, pero entregámola alá a unha persoa en concreto», desde gente que se encuentran haciendo dedo a personas que les indican sus colaboradores locales.

Las bicis grandes se destinan a los adultos que las necesitan para sus desplazamientos cotidianos y las infantiles a los pequeños para que puedan ir más cómodamente a la escuela. «O noso propósito con este proxecto é que baixo o paraugas da entrega de bicicletas, doadas e arranxadas na contorna coruñesa, os distintos pobos no país veciño, acheguemos as dúas realidades (a nosa e a deles) para que poidamos comprender, que o que nos facemos neste mal chamado primeiro mundo, repercute significativamente nas vidas do mal chamado terceiro mundo», indica desde la web del proyecto, que acaban de poner en marcha y con la que pretenden conseguir más colaboradores.

La entidad recauda fondos para sufragar los arreglos de unas bicicletas que tienen un coste de puesta a punto medio que alcanza los 28 euros. Para conseguir financiación venden botellines de agua y bragas para el cuello.