Despega Kibutz, una cooperativa que busca una nueva forma de vida

Raquel Rodríguez y Alberto Santos son los fundadores de un proyecto colaborativo que trabaja por una sociedad más ética y respetuosa


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Alberto Santos y Raquel Rodríguez son los fundadores de la cooperativa Kibutz, una entidad que nació en junio del año pasado y desde la que se desarrollan diversos programas de formación y sensibilización entre los que destacan el realizado en Varela, en Guinea-Bisáu, con la oenegé Miradas al Mundo. 

«Estuvimos en Guinea del 10 al 30 de diciembre. Allí, además de aprender y empaparnos de toda su realidad, realizamos dos acciones formativas, una fue la realización de cocinas solares y otra el planteamiento de un baño seco», explica Raquel, que añade que la cooperativa se basa en la creencia de que las personas son un motor de cambio y en el poder de la comunidad como fuerza para hacer que las cosas sucedan. «En Kibutz apostamos por diferentes áreas en función de nuestras premisas, una de ellas es mejorar la relación con nosotros mismos para estar bien con los demás, por ello trabajamos la alimentación, el fomento de formas de vida saludable, la educación creativa y la recuperación de artes y oficios. Después, para mejorar la relación con nuestro entorno, creemos en proyectos de bioconstrucción, energías verdes, reciclaje, huertos colectivos, economía circular y social. También creemos en una sociedad más justa y llena de oportunidades para todos a través de la cesión de uso y viviendas compartidas», explica Raquel. 

Desarrollo en Guinea

De su viaje al país centroafricano los fundadores de la recién nacida cooperativa destacan la oportunidad de haber podido estar en contacto directo con la realidad de la comunidad guineana. Sobre las cocinas solares explican que son muy económicas. «Pensamos que les podrían ser útiles en su día a día y veremos qué aceptación tienen», comenta Raquel, que indica: «Son una caja térmicamente aislada, diseñada para capturar la energía solar y mantener caliente su interior. Nos parecen una solución muy sencilla para cocinar en comunidades que no poseen electricidad y en las que la madera es un recurso limitado. Se realizan muy fácilmente con cartón, papel de aluminio y una lámina de plástico». Por otro lado, Kibutz también trabajó con los guineanos en la realización de baños secos. «La principal ventaja de este tipo de baños es que no utilizan agua para el saneamiento, resultando un ahorro neto muy importante de este recurso a la vez que evita su contaminación por materia fecal», indican desde la entidad.

La iniciativa de viajar hasta Varela surgió después de que los fundadores de la cooperativa conociesen a la oenegé Miradas al Mundo. «Coincidimos en un curso de bioconstrucción que compartimos en el año 2016 de la mano de Espiga. Desde ahí nos enamoramos de su proyecto en Guinea», aclaran. 

Curso de cestería

La cooperativa también trabaja desde Arteixo en la organización de diversas actividades abiertas a los socios y al público en general. Prueba de ello es que el domingo realizarán un roteiro con la cesteira Lola Turón. «Trabajaremos en la identificación de materiales cesteables», comentan. La actividad se realizará a las 12 de la mañana y el punto de salida será Casa Alfredo en Cambre. «Lola Tourón nos hablará de los procesos que necesitan los materiales hasta ser incorporados en una pieza que realizaremos en el taller posterior del sábado 26 y el domingo 27». Además, próximamente anunciarán cursos sobre cocina árabe, jabones naturales y alimentación crudívora.

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