Un argentino traza una ruta jacobea desde la Antártida

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

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Oscar Vázquez

Manuel Pardi recorrió más de 12.500 kilómetros en un barco de 8,80 metros

20 sep 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Se llama Pequod, como el ballenero imaginado por Herman Melville para perseguir a Moby Dick, pero en nuestro caso es un pequeño velero histórico argentino de tan solo 8,80 metros de eslora que ha abierto una nueva ruta marítima de peregrinación a Santiago de Compostela desde Buenos Aires. Tiene la peculiaridad esta ruta de bajar antes a la Antártida.

El capitan del velero es Manuel Pardi Rial, un abogado de Buenos Aires cuya madre es natural de Gondomar y que se confiesa un amante de Galicia. «Yo allá toco la gaita, y siempre que puedo vengo a esta tierra fantástica», explica con su dulce acento porteño.

Esta extraordinaria aventura nació tiempo atrás, cuando la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago consiguió colocar en Isla Decepción, en la Antártida, un indicador de distancia hacia Santiago de Compostela. Curiosamente, en el año 2018, la parroquia de San Ignacio de Loyola, en Buenos Aires, colocaba un cruceiro de piedra traído de Galicia que señala un paso del nuevo Camino Antártico a Santiago de Compostela. «Desde ese día tuvimos el proyecto de realizar esta novedosa peregrinación por mar y tierra, desde Antártida finen mundi al antiguo confín de la tierra finis terrae Galicia», explica Manuel, que se confiesa un amante de la vela náutica.

 Pardi Rial comenzó a interesarse por la navegación antártica y supo que estaba en venta el Pequod, el barco empleado en sus viajes por el escritor y aventurero argentino Hernán Álvarez Forn, conocido como Hormiga Negra. El mal estado de la histórica embarcación le permitió comprarlo a buen precio e iniciar su preparación para abordar la gran aventura, que incluía no emplear combustibles fósiles. «Pasión náutica, literatura y cumplir los sueños fueron los elementos que se mezclaron para impulsar este proyecto maravilloso», apunta el propietario del Pequod.

La primera parte del viaje, entre la capital argentina e Isla Decepción, en la Antártida, duró 87 días y lo realizó Manuel Pardi, con dos acompañantes, Hugo Luis Velázquez y Andrés Martín Scheimberg, entre el 1 de enero y el 28 de marzo del 2021. La segunda parte del periplo atlántico, entre Buenos Aires y Galicia, comenzó el pasado 23 de abril y concluirá hoy en su parte náutica con la llegada del pequeño velero al puerto de Vigo, desde donde empezarán sus tripulantes una peregrinación por tierra hasta alcanzar Santiago de Compostela.

Ese segundo viaje se prolongó más de la cuenta debido a que la pequeña embarcación atravesó el Océano Atlántico, desde Fernando de Noronha hasta las Azores, con el estay de proa roto. El percance es importante debido a que es el cable principal que sujeta el mástil a la proa, lo que lleva a Manuel Pardi a hablar de que fueron 1.300 millas de «navegación de fortuna». «Lo que normalmente se haría en 20 o 25 días, a nosotros nos llevó 46 días», manifiesta el patrón de la embarcación. «Pero, también hay que decir que hubo mucha camaradería porque nosotros queríamos estar allí y, además, el océano te da paz; en realidad, esta travesía ha sido como un viaje espiritual, de conexión con la naturaleza y con uno mismo», añade.

Teletrabajo

Si el propio viaje ya es una aventura singular, no lo es menos una circunstancia del capitán de la embarcación. El abogado argentino no dejó de tener al día sus asuntos laborales durante toda la travesía. «He estado teletrabajando durante todo el viaje, siempre hablando por teléfono y en contacto con mi trabajo habitual; ¡es fabuloso lo que permiten hoy en día las nuevas tecnologías!», señala el navegante argentino.