El cambadés jugó 20 minutos del partido de la albiceleste frente a Mauritania en el Torneo COTIF Sub-20, ante la atenta mirada de su familia al otro lado del gran charco. Anoche se medía al FC Barcelona, y sueña con enfrentarse como titular a Brasil
15 ago 2014 . Actualizado a las 12:27 h.Cambados ya puede presumir de internacional argentino, tras el debut de Agustín Pastoriza, Pibe, con la selección Sub-20 del país austral en la noche del martes. La misma selección para la que hace diez días era convocado por su entrenador, Humberto Grondona, con el Torneo COTIF Sub-20 de la localidad valenciana de L?Alcudia en la agenda. Frente al combinado nacional de Mauritania el prometedor extremo juvenil del Real Betis saltó al terreno de juego para disputar los 20 últimos minutos del primer duelo de la albiceleste. «Vertical al estilo argentino, rápido por banda, electrizante y desequilibrante». Esta es la primera impresión que causó Pibe en el Torneo COTIF Sub-20.
¿Y el protagonista? ¿Qué recuerdo guarda Agustín Pastoriza? «Fue un orgullo para mí, para mis padres, y para toda mi familia que me vio desde Argentina». Desde el otro lado del gran charco -emigró junto a sus progenitores a la villa del albariño de su abuelo materno con 5 años desde el país austral- le llegaron al cambadés muchas de la multitud de felicitaciones por su debut internacional. Una sucesión de expresiones de alegría y de elogio en la línea de las que recibió a lo largo de los últimos meses el extremo desde su desembarco el verano del 2013 en las filas del Real Betis procedente de la cantera del Pontevedra, pasando por su estreno en Primera División en el campo del Osasuna en la jornada de clausura de la Liga, hasta la noticia a comienzos del presente mes de su primera llamada con una selección nacional -por su doble nacionalidad, y por su edad, Pibe todavía puede ser convocado también por la Real Federación Española de Fútbol-.
«Fue todo muy bien. Un poco nervioso al principio. Tenía ganas de hacerlo bien. Cuando me llamaron para salir me acordé de mi familia. Y en cuanto entré en juego, me sentí muy a gusto», recordaba ayer Agustín Pastoriza de sus primeros minutos con la camiseta de la selección argentina.
Adaptación perfecta
El partido con Mauritania ponía fin a dos días de aclimatación del combinado austral en L?Alcudia, que arrancó a primera hora de la tarde del domingo y prosiguió el lunes con una sesión de entrenamiento. Una primera fase que Pibe superó con nota, pese a ser uno de los dos únicos futbolistas argentinos que juegan fuera del país americano: «No conocía a nadie. Pero los compañeros son buenos chicos, me integré bien», apunta.
El extremo supo ya antes de salir del hotel al estadio que no debutaría como titular ante Mauritania. Su oportunidad se acercaba cuando lo mandaron a calentar en el inicio de la segunda parte, y se materializó al escuchar a uno de los ayudantes de Grondona que se quitase el peto. Jugó en las dos bandas, y al término del choque escuchó junto a sus compañeros el mensaje colectivo de su seleccionador, que «lo habíamos hecho muy bien, y que teníamos que seguir así».
Anoche (23 horas) Argentina se medía al Barça. Mañana tocará Indonesia, y el domingo el Levante. Pibe quiere exprimir todas sus oportunidades y, si puede, colmar un deseo: ser titular ante Brasil en semifinales o, mejor aún, en el duelo por el título del COTIF.