Víctor Manuel Arias dejó su trabajo en Barcelona para crear su propio negocio
12 ago 2014 . Actualizado a las 09:42 h.Víctor Manuel Arias nació en Ourense hace 35 años y desde hace casi dos vive en Granada, una ciudad colonial de Nicaragua donde tiene una inmobiliaria junto con un socio nicaragüense. Además, recientemente ha creado una empresa constructora-promotora para levantar una urbanización con más de 100 casas unifamiliares con precios asequibles a nicaragüenses. Esta idea surgió porque los precios en el centro de la ciudad de Granada no bajan de los 100.000 euros y no es asequible para los autóctonos, solo para los extranjeros.
Además, Víctor Manuel tiene en su propiedad unos pequeños apartamentos para empezar a alquilar principalmente a voluntarios de oenegé. Estos voluntarios que trabajen en Nicaragua tienen un 25 % de descuento y además, de los beneficios obtenidos un 25 % será destinado a proyectos sociales.
Hace dos años dejó su trabajo en la multinacional Agbar de Barcelona como técnico en responsabilidad y reputación corporativa para intentar montar su propio negocio, aunque Víctor Manuel confiesa que «la gran mayoría de la gente que conocía me decía que estaba loco por dejar un trabajo estable y bien remunerado pero después de ocho años ya no me llenaba mi trabajo y me lancé a la aventura».
En ese momento, España no era el mejor escenario para emprender pero Víctor Manuel tenía claro que para hacer contactos sería mucho más fácil en un país donde se hablase español, así que se centró en América Latina. Escogió entre ocho países de habla hispana que a nivel macroeconómico estaban bien y se fue dos meses a investigar el terreno. Cuando comenzó su viaje, Víctor Manuel pensaba que Perú era el lugar con más potencial pero a lo largo de su viaje se fue encontrando con gente de multitud de países y todos ellos mencionaban Nicaragua por uno u otro motivo. Este era uno de los países que había seleccionado por su economía creciente y por ser el país más seguro de Centroamérica, pero admite que «ni mucho menos era mi favorito hasta que llegué y estuve allí».
«Nicaragua es económicamente muy pobre, pero tiene muchos recursos naturales, la gente tiene un buen nivel de educación, una política bastante estable y desde mi punto de vista, más gente noble y con más ganas de trabajar que en el resto de países que visité», cuenta Víctor Manuel.
Una vez que la decisión de invertir su escaso dinero en Nicaragua estaba tomada, comenzó a estudiar en profundidad su idea de «negocio ideal»: un hotel con cabañas en los árboles.
Una vez allí, buscando terrenos, conoció a su actual socio en la inmobiliaria. A partir de ahí, Víctor Manuel reconoce que «no lo veía claro porque mi presupuesto no era suficiente para hacer algo bien hecho y busqué alternativas más económicas, hasta que al final me apareció la oportunidad».
Este ourensano aconseja que «si alguien esta valorando la opción de salir fuera le será de gran ayuda tener ciertos conocimientos técnicos y económicos, un buen nivel de inglés, (ya que siempre tendrás algún cliente, proveedor o empleado de habla no española), y ganas de trabajar», dice.
Cuenta Víctor Manuel que, a su parecer, «es mucho más estimulante trabajar doce horas en tu propia empresa que ocho como empleado, pero eso depende de cada uno», según afirma
vÍCTOR MANUEL ARIAS ÁLVAREZ EMPRESARIO