Ya solo hay 51 países en el mundo sin gallegos

Carlos Punzón / O. Suárez VIGO / LA VOZ

AFRICA

Centro de Andorra La Vella, capital del Estado
Centro de Andorra La Vella, capital del Estado

En el 2019 hubo altas censales inéditas en Madagascar, Irak, Ruanda, Bahamas, Congo y Azerbaiyán

03 feb 2020 . Actualizado a las 12:16 h.

Viven más gallegos en Andorra (2.118) que en Canadá, Italia, Colombia o Irlanda, y evidentemente menos que en focos históricos de la emigración como Argentina (162.842), Brasil (42.793) o Cuba (41.708). Pero es en el pequeño enclave pirenaico donde el peso de los gallegos es mayor respecto a la población de cualquier país del mundo. De cada mil habitantes que viven en Andorra son gallegos 28. En Uruguay, el cuarto destino de la diáspora galaica (36.761), dicha relación es igualmente alta, con diez gallegos por cada mil residentes, o siete en Liechtenstein y prácticamente cuatro en Argentina, Suiza y Cuba.

En cambio, en Madagascar, entre sus 25,6 millones de residentes solo hay un gallego registrado a efectos legales y censales de entre los cuarenta españoles que han dejado constancia oficial de su residencia en el país africano. El consulado da cuenta, sin embargo, de la presencia de alrededor de un centenar de gallegos en esa isla, sobre todo marineros, también vascos, que pasan largas temporadas de trabajo en enclaves como la antigua ciudad de Diego Suárez. Pero gallegos censados, según los registros de la Oficina del Censo, solo hay uno, y el trámite lo ha hecho además en el último año, en el mes de febrero.

Ese mismo paso administrativo de declarar la residencia en otro país, ha ocurrido durante el 2019 en otros cinco Estados sin referencia censal de gallegos en el año anterior: Azerbaiyán, Bahamas, Irak, República Democrática del Congo y Ruanda.

Presentes en 143 países

Con ese registro oficial confeccionado a fecha de 1 de diciembre del 2019, se concluye que hay gallegos inscritos en 143 países del mundo, o lo que es lo mismo, solo quedan 51 naciones en las que no hay presencia gallega documentada a afectos censales. A buen seguro hay gallegos en países en los que no se otorga constancia oficial de esa residencia estable, pero para ello es necesario darse de alta como habitante en el extranjero en la Oficina del Censo o en instancias consulares, con la consiguiente baja en España. Los desplazamientos al extranjero temporales no cuentan a dichos efectos, como tampoco los estables que mantengan en alguna localidad española el alta censal.

La ausencia registral de gallegos se da fundamentalmente en África, donde no hay huella oficial de ellos en las Comoras, Eritrea, Benín, Lesoto o Suazilandia y otras once naciones más. Lo mismo ocurre en Asia en puntos como Mongolia, Corea del Norte, Bután o Yemen; en Oceanía en Tonga o Tuvalu, por ejemplo; en América en Surinam y Santa Lucía, o en Europa en áreas como las de Albania o Moldavia.