La baionesa Lula Goce da color a medio mundo

La artista ha decorado fachadas en calles de Europa, América y Asia a base de naturaleza y rostros


baiona / la voz

Sus creaciones hacen que todas las cabezas se giren al caminar por las calles de Europa, América y la frontera con Asia. Ella luce un aspecto diferente. Al verla vestida con un mono salpicado con restos de pintura y su tatuaje de los cuatro puntitos (cian, magenta, amarillo y negro, los colores tradicionales de la impresión) ya se puede intuir su pasión por el arte. Y a lo grande. Lula Goce, nacida en Baiona, es una artista callejera de moda. Sus creaciones dan vida a fachadas enteras de edificios altísimos de todo el continente y algunas lucen también en Nueva York y Azerbaijan, en plena frontera con Asia.

En el año 2018 comenzó la andadura internacional de Lula. Los hechos demuestran que sus murales invaden esquinas importantes de Madrid, Murcia, Valencia, Barcelona y Terrasa, pero también Nueva York, Virginia, Baku, Hannover…

Estudiando Bellas Artes en Salamanca descubrió su pasión por las grandes creaciones. «Siento que me crezco, tengo en cuenta el entorno como otra parte fundamental de la pieza», señala. En tan solo una semana, Goce es capaz de dar vida a una pared apagada, lo cual incluso puede otorgarle un aire nuevo a toda una calle. «Durante siete días lo único que tengo ante mis ojos es esa pared, es todo muy catártico, pura simbiosis con la pieza», dice.

Un elemento común entre sus muchas fachadas es la naturaleza, la cual, confiesa, le vale de fuente de inspiración. «Me gusta trabajar sobre ella, pero como algo metafísico, introduciendo elementos naturales, con algunas referencias a la historia del arte», explica. En este sentido, recurre a hacer protagonistas de sus murales a animales mitológicos, propios del infierno y habituales en la Edad Media, su época favorita en toda la historia del arte.

Por lo general, son los propios ayuntamientos de las ciudades en las que pinta los que se ponen en contacto con ella para darle un aspecto vivo a un barrio de la ciudad que se ubica. Frecuentemente, ocurre en zonas desfavorecidas. «Por trabajo me muevo en las zonas más pobres de las grandes ciudades y ver esas condiciones de vida te hace darte cuenta de la suerte que tenemos de haber nacido en lugares como Baiona», dice la artista, que incluso admite relacionarse con la gente que vive en los barrios en los que pinta para lograr un mayor nivel de implicación emocional con la pieza. «Es una conexión muy física, un proceso muy intenso. Me gusta conocer a las personas que después verán esa pieza cada día», dice.

Su agenda en los próximos meses está plasmada de billetes de avión y tiene incluso una parada en Miami. Sin embargo, la artista admite que volver a casa y pintar en Vigo siempre resulta especial. Lula considera que cada vez hay mayor cultura del muralismo en Galicia y que «la comunidad tiene muy buena cantera con muralistas que se están dando a valer a nivel nacional e internacional» y ella, cómo no, es una referencia baionesa en este mundillo de paredes y sprites.

Cuando se le pregunta a Lula Goce por su creación favorita no lo duda: Tomás Alonso. Se trata de una pieza en colores pastel protagonizada por dos niños pequeños envueltos en flores y detalles verdes propios de la naturaleza. Estos pequeños son Marta y Tomás, su sobrina y su propio hijo. «Mi vínculo con esta fachada es único, fue una de las primeras paredes que conseguí yo misma», dice Lula refiriéndose a este mural reconocido en Vigo. «Es mi familia y es mi casa», añade emocionada. La artista vio recompensado su esfuerzo cuando recibió llamadas de toda la ciudad felicitándola por el mural que había logrado. Los rostros infantiles, rodeados de naturaleza de colores, son el motivo principal retratado por Lula en sus creaciones.

Votación
2 votos
Comentarios

La baionesa Lula Goce da color a medio mundo