El Consello de Comunidades Galegas aprueba en el parador de Santo Estevo una declaración institucional
02 jun 2015 . Actualizado a las 09:42 h.El monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil ha sido escenario durante los últimos días del encuentro anual de la comisión delegada del Consello de Comunidades Galegas, que agrupa a los colectivos de emigrantes de los diferentes puntos del planeta. Esa dimensión internacional es precisamente la que pretende lograr también la Ribeira Sacra con su candidatura para convertirse en Patrimonio Mundial de la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura). Los gallegos del exterior le dieron ayer su apoyo a esa reivindicación.
Para oficializar su respaldo, el órgano permanente del Consello de Comunidades Galegas organizó un acto protocolario en uno de los claustros del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil. Previamente, en la reunión de trabajo de este colectivo, se había consensuado una declaración institucional a la que, en representación de todos, dio lectura Beatriz Carballo Regueira, delegada del Consello para Argentina y Chile.
El texto destaca el valor «paisaxístico, histórico e cultural da Ribeira Sacra» y cita sus peculiaridades naturales (con los ríos Miño, Sil y Cabe) así como su «secular tradición de vitivinicultura heroica». Por todo ello, el órgano de máxima representación de la Galicia exterior destaca el «exemplar acordo» alcanzado por los ayuntamientos afectados y las diputaciones de Ourense y Lugo para promover la candidatura a Patrimonio Mundial de la Unesco.
El Consello de Comunidades Galegas concluye que es un «debe histórico» de este colectivo «a defensa dos valores culturais históricos e naturais da nosa terra». En todo caso, los gallegos de la emigración consideran que la Ribeira Sacra cumple con todos los requisitos necesarios para convertirse en Patrimonio Mundial de la Unesco.
Como Compostela, el Camino de Santiago, la muralla de Lugo y la Torre de Hércules, a juicio de Alberto Núñez Feijoo, también la Ribeira Sacra reúne los requisitos para ser Patrimonio Mundial de la Unesco. «Falta so o recoñecemento oficial», dijo el presidente de la Xunta, que fue el encargado de clausurar ayer el encuentro. El máximo responsable del gobierno autonómico agradeció el apoyo de los gallegos de la emigración a la candidatura de la Ribeira Sacra porque, gracias a él, «agora ten o aval como mínimo de dous continentes».