El consejero de Educación en la Embajada de España en Argentina, Francisco Javier Moldes Fontán, reconoce sin embargo que «las oportunidades o posibilidades de trabajo en Argentina para los españoles son escasas»
09 abr 2013 . Actualizado a las 11:50 h.Francisco Javier Moldes Fontán (Barro, 1949) es consejero de Educación en la Embajada de España en Argentina y desde Buenos Aires lleva también las relaciones otros tres países del Cono Sur, Chile, Paraguay y Uruguay. Es un veterano en estas lides. Antes ya desempeñó tareas diplomáticas en materia educativa en Marruecos, Lisboa y Brasil. Lleva seis meses en su actual destino bonaerense, adonde llegó en un momento complicado de las relaciones bilaterales, para encargarse de la promoción de nuestra cultura y el seguimiento de centros educativos donde se imparte la titulación española. Moldes no ha podido venir esta Semana Santa de vacaciones, pero la Red ha hecho posible está entrevista.
-¿En qué consiste exactamente su tarea en esos países?
-Básicamente, en todo aquello que se refiere a las relaciones del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España con los Ministerios de Educación de Argentina, Chile, Paraguay y Urugay: homologaciones y convalidaciones de títulos, intercambios universitarios, convenios de colaboración, becas...
-¿Cuántos centros educativos lleva desde su Consejería en los cuatro países?
-Son seis, privados casi todos. Se llaman Centros de Convenio y forman parte de la llamada RICE (Red Iberoamericana de Colegios Españoles). Gracias a dicho convenio los alumnos obtienen la doble titulación de enseñanza secundaria del país de que se trate y el de Bachillerato español.
-¿Cómo encontró el país?
-Me he encontrado con una Argentina pujante aunque con problemas inflacionarios importantes. La tasa de paro es baja y el crecimiento económico también. En el área geográfica, Chile es el país que más está creciendo, en torno al 6% anual. La vida en la capital argentina es cara, tanto como lo puede ser en Madrid. Ello explica que existan conflictos laborales al solicitar los asalariados, tanto del sector público como privado, incrementos de un 25 % fruto de la alta inflación.
-¿Cómo perciben los argentinos la crisis que sufre España?
-Están muy al día de lo que ocurre en España. Acá viven muchos hispanoargentinos y las relaciones familiares y económicas son muy fuertes. Ellos ya pasaron hace unos diez años por una situación muy compleja y saben valorar lo que pasa en España y otros países del sur de Europa.
-Tengo entendido que usted también tiene raíces ahí.
-¿Qué gallego no tiene lazos? En Buenos Aires existe la calle Moldes, en honor a antepasados del siglo XIX. Mi abuelo materno estuvo en Buenos Aires, aunque regresó pronto. Y una tía de mi padre vivió y murió aquí.
-¿Hay oportunidades para nuevos emigrantes españoles?
-Aunque el paro reconocido es de un 7 %, las oportunidades o posibilidades de trabajo en Argentina para los españoles son escasas. No estamos hablando de la histórica emigración hispano gallega, sino de jóvenes españoles preparados, que constituyen la actual emigración. A donde están llegando bastantes españoles es a Chile, país que cada vez demanda más profesionales, aunque conviene decir que los interesados se informen antes de partir de los requisitos de residencia y ejercicio laboral exigidos por las autoridades chilenas.
-¿Son altos ahí los salarios?
-No son altos y convertir pesos en euros puede distorsionar el análisis. Por ejemplo, un maestro en la enseñanza pública puede ganar unos 3.500 pesos en jornada partida y unos 7.000 en doble jornada, unos 1.000 euros al cambio oficial.
-¿Y la vivienda o la sanidad?
-El mercado inmobiliario está caro en Buenos Aires, prácticamente igual que Madrid o más. La sanidad pública española es una de las mejores del mundo, a pesar de los recortes. Y la argentina, en cuanto a medios materiales e infraestructuras, no está tan arriba, pero los profesionales sanitarios están muy bien preparados.