Mario Pérez es hoy un hombre influyente en Miami y en todo Santo Domingo. Se codea con la élite empresarial, la diplomacia y las altas estancias gubernamentales, aunque asegura que nunca se atrevería a dar el paso a la política, «Sí, claro que me lo han pedido, pero es algo que no me atrae ni entra en mis planes», afirma.
Sin embargo, y pese a pertenecer y moverse con comodidad entre las clase más selecta de la República Dominicana, uno de los países americanos de mayor ruptura social y de mayor división entre ricos y pobres, el empresario se revela como un hombre comprometido en causas sociales y especialmente sensibilizado con la emigración y los colectivos desfavorecidos. «La división en clases sociales existe en todos los países, aunque es cierto que en algunas zonas, como ocurre aquí, están más marcadas», reconoce.
Él no ha sido un emigrante gallego ajustado al estereotipo, pero se sigue considerando un emigrante y defiende a ultranza a los miles de latinoamericanos que se ven obligados a seguir huyendo de la miseria de sus países hacia España en buscar una vida mejor.
«El emigrantes es una necesidad para la mayoría de los países y hay que tenderles la mano», afirma Mario Pérez, que se muestra contrario a las políticas restrictivas que se están negociando en el seno de la UE. «España está recibiendo una gran afluencia de mano de obra procedente de países que en otro tiempo acogieron a los españoles. Es una realidad patente y real que necesita el apoyo de todos, porque son personas honradas que quieren trabajar. Los latinos somos trabajadores triple A, de primera», afirma. Sigue de cerca los acontecimientos en España y en Galicia, pero se reserva su opinión sobre los líderes en el poder. «Zapatero es una persona que España ha elegido, y a Touriño lo he visto una vez, pero no me gusta opinar de política», dice.
Galicia, vital para América
¿Y cómo se ve a Galicia desde el otro lado del charco? Mario Pérez Rivera asegura, sin ninguna duda, que la imagen que transmite la comunidad ha ido evolucionando y ha cambiado mucho en los últimos años. «Galicia es una parte de España muy importante, yo diría que vital para toda América latina. Hoy es un referente en desarrollo, igual que antes los ha sido en esfuerzo y capacidad de trabajo. Yo me siento emigrante, y a mucho orgullo», asegura el empresario.