Los argentinos no consiguieron escuchar ni una palabra en el debate que tratara sobre los casi 300.000 españoles que residen en el país y representan un 3,5% del total de los votos.
06 mar 2008 . Actualizado a las 23:16 h.El pulso de la campaña electoral española también late en Argentina, el país donde hay más cantidad de votantes emigrantes, y en el que las sedes del PSOE y del PP han seguido con atención el debate celebrado entre sus principales candidatos, José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, respectivamente.
Tras una dura campaña, el debate de esta noche, el último antes de las elecciones del domingo, puede ser decisivo para el triunfo de unos y otros, ya que las encuestas apuntan a una leve diferencia de tan sólo 5,5 puntos.
Según esas encuestas, realizadas por una emisora radiofónica española, el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) se situaría por encima del Partido Popular (PP), algo que confirma la opinión de la secretaria general del PSOE en Argentina, María de los Ángeles Ruisánchez, quien confía en el éxito de José Luis Rodríguez Zapatero el próximo domingo.
«El voto emigrante en Argentina se inclina claramente hacia Zapatero», aseguró Ruisánchez en declaraciones a EFE, mientras veía el debate en una pantalla gigante instalada en la sede del Partido Socialista.
Allí, se siguió el debate con avidez, y más de doscientos jóvenes y no tan jóvenes rieron cuando Rajoy afirmó que Zapatero «no ha hecho absolutamente nada» en materia de políticas sociales y le abuchearon cuando le acusó de mentir «siempre».
Los populares, sin embargo, no pudieron invitar a sus 5.500 afiliados a ver el debate en su sede de Buenos Aires por problemas de espacio, pero igualmente lo siguieron los responsables del partido.
Para el presidente del PP en Argentina, Andrés Avelino García, el debate fue «bastante parejo» y supone «casi un empate» para los dos candidatos, aunque, en su opinión, se les veía «un poco nerviosos».
Sin embargo, ni el PP ni el PSOE argentinos consiguieron escuchar ni una palabra en el debate que tratara sobre los casi 300.000 españoles que residen en Argentina, quienes representan la mayor colonia española en el extranjero y un 3,5 por ciento del total de los votos.
«Los dos han vuelto a demostrar que no se acuerdan de la emigración, nos duele que no hayan tenido la gentileza de dedicarnos ni un párrafo de su discurso», lamentó el líder popular.
En la sede del PSOE, el ánimo general era algo más optimista, y Ruisánchez aseguró que el eje de los discursos que plantea el PP en Argentina «no tiene sentido, ni impacto en la gente», porque «ETA no es el problema principal de los españoles que estamos aquí».
«Rajoy ha puesto hoy en el tapete una política económica que llevó a Argentina al neoliberalismo más duro, lo que desembocó en una grave crisis», denuncia Ruisánchez.
Rodrigo y Diego, de 18 años, son argentinos, nietos de españoles y trabajan en la campaña electoral del PSOE.
Ellos no pueden votar, pero aseguran que les interesa el éxito de los socialistas, porque entonces podrán obtener la nacionalidad española gracias a la polémica «ley de los nietos».
«Nosotros nos hemos dedicado desde hace meses a ir por las casas intentando convencer a la gente, y la mayoría, aunque no vaya a votar, se muestra agradecida con la política de Zapatero, porque siente que ahora se tienen en cuenta sus problemas», asegura Diego, a lo que Rodrigo apostilla: «claro que hay gente que prima lo que pasa en España para emitir su voto y, entonces, no le prestan tanta atención a lo que Zapatero hace fuera, sino a lo que hace dentro».
Fuera del debate entre los dos grandes líderes que el próximo domingo se juegan la entrada o la permanencia en la Moncloa, los dirigentes de ambos partidos en Argentina también mantienen sus propios debates, a nivel local, en las televisiones argentinas.
El pulso está echado.