Cuando tu fábrica es el mundo

Esta compañía ofrece desde Galicia múltiples posibilidades para hacer más competitivos a sus clientes. Tienen más de 200 fábricas auditadas para ofrecer a las empresas la fabricación que más se adapta a su negocio. Se encargan además del control de calidad y de la importación


Redacción / La Voz

Sus oficinas están en A Coruña, pero en realidad son una fábrica en todo el mundo. Pinexports es la iniciativa que ponía en marcha Román Sánchez hace apenas año y medio. Este coruñés, de la cosecha del 92, estudió Ingeniería Náutica, pero conocer China al detalle cambió su punto de vista. «Se me ocurrió un modelo de negocio y, sobre todo, una forma de ayudar a las empresas». Su compañía es una agencia de fabricación global: producen, importan y suministran mercancía bajo demanda. «Muchos de nuestros clientes no pueden tener un departamento de compras internacional. Otros, simplemente no tienen el conocimiento. Somos parte de su equipo», apunta Román Sánchez, CEO de Pinexports.

El primer paso de este proyecto fue la auditoría de fábricas. «Son más de 200. El valor diferencial es decirle al cliente: conocemos la fábrica, la hemos auditado, conocemos su proceso de producción y también a su personal. Hemos visto condiciones de trabajo espectaculares y todo lo contrario». Todo ese proceso previo tiene que ver con la confianza que quieren transmitir a quien confía en ellos. «Buscamos el producto que necesitan y todo lo hacemos a medida: desde la fabricación, la importación, hasta servírselo donde digan», explica.

Uno de sus fuertes está en el textil. Suministran prenda terminada, e incluso tienen un catálogo propio de tejidos. «Todo empieza en China, pero también trabajamos en Corea, Portugal o Turquía. Las empresas nos cuentan lo que necesitan y les decimos cuál es el mejor mercado para ese material o mercancía. El valor es la confianza». Otra de sus grandes áreas es la industrial. «Fabricamos todo lo que interviene en el proceso productivo, desde material hecho a medida o estándar. Tanto si se ensambla aquí como la materia prima». Además, se dedican al retail, totalmente personalizado, incluso con packaging. «Los clientes acaban despreocupados de la compra y se dedican a vender». En todo este proceso, otra de las claves pasa por eliminar todos los trámites legales que supone fabricar a miles de kilómetros. «Pasa mucho que se compra la mercancía y no se sabe lo que se paga al final: los aranceles, el transporte o las aduanas. Saben el precio cerrado, teniendo en cuenta que los trámites legales o el etiquetado se lo está garantizando una empresa española. Nos tienen cerca y además la comunicación es en castellano», dice Sánchez.

Si todo esto no es suficiente, buscan redoblar las garantías poniendo inspectores sobre el terreno al servicio de las empresas. «Controlan la fabricación o la carga y el cliente recibe un reporte de lo que viaja en el contenedor. En todo momento es consciente del producto que va a recibir». Y es que antes incluso de este proceso, Pinexports suministra una muestra de producto. «Se la presentamos para ver si es lo que quiere. Si no es así, no fabricamos. Un error en comercio internacional cuesta mucho dinero», sentencia.

Todo este proceso lo realizan tres profesionales desde A Coruña y tres más, «que son autóctonos, pero hablan en español», desde China, además de una amplia red de colaboradores. «La gente es reticente a fabricar fuera, pero esto es el mundo global. Quien no lo vea así está fuera del mercado. Tenemos que ver el comercio internacional como una forma de mejorar nuestra empresa. Si es competitiva, podemos traer más riqueza aquí».

Transparencia

Pinexports trabaja con todo tipo de compañías, desde otras startups a empresas más tradicionales, a las que aseguran también garantizarles transparencia y responsabilidad social. «Todo lo que podemos pedir a las fábricas se lo pedimos. No se puede trabajar hoy en día a toda costa. Queremos saber cómo se produce y cómo se trabaja allí».

Las claves

Precio. ¿Qué precio tienen las gestiones de Pinexports? No hay una tarifa. Cada caso se trata de forma personalizada. Ellos le buscan la fábrica a sus clientes, les trasladan la mercancía y resuelven todo el papeleo.

Muestra. Siempre se manda el producto por adelantado. Una vez aceptado, comienza la relación comercial. Pinexports estudia antes las necesidades: planos, materiales, packaging, etc.

Coronavirus. La empresa coruñesa ha decidido cerrar su oficina china de Guangzhou y su personal trabaja actualmente en casa. No pueden visitar fábricas y notan que la producción no está al cien por cien.

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