El mercado exterior del pescado en lata creció un 11 % desde el 2009
Europa
La Unión Europea, y especialmente Italia, Francia y Portugal, es el principal destino de las exportaciones de las compañías gallegas, que lideran el ránking continental del sector tanto en producción como en ventas
12 Sep 2014. Actualizado a las 11:56 h.
Que la alimentación sea la necesidad humana que hay que satisfacer incluso en situaciones de crisis es una realidad evidente y la clave para que el sector conservero gallego haya tenido un comportamiento positivo en el cuatrienio más duro de la recesión, comprendido entre el 2008 y el 2013. En estos años, los pescados y mariscos enlatados se convirtieron en un recurso económicamente accesible para el consumidor, tanto en la compra directa de los mercados minoristas como formando parte de lotes solidarios que se multiplicaron por los puntos de venta o promovidos por entidades sociales de ayuda a los necesitados.
Pese a ello, en los dos últimos ejercicios cerrados (2012-2013) este sector económico, que representa cerca del 3 % del PIB de Galicia, emitió síntomas negativos, debidos principalmente a factores coyunturales, como la subida de los precios del atún (producto estrella) y el desabastecimiento de mejillón a causa de los episodios tóxicos del 2013 (que se están repitiendo este 2014). A consecuencia de estas circunstancias, los niveles de producción se redujeron un 1,7 %, pero, por contra, aumentó su valor un 3,2 %, gracias al incremento de los precios.
Exportaciones
En lo que se refiere a las exportaciones de conservas gallegas, el crecimiento medio, desde el 2009 al 2013, fue del 10,98 % en volumen y, lo que es más importante, del 49,15 % en valor. En el 2011 se produjo el pico más alto de ventas al mercado exterior, al superar las 129.000 toneladas, frente a las 104.094 del 2009 y las 115.524 del año pasado, último ejercicio oficialmente registrado. En cuanto al valor, el mejor guarismo fue en el 2012, con 533 millones de euros, que se redujo a 528 en el 2013.
A países de la Unión Europea se van el 91 % de las exportaciones de conservas elaboradas en las sesenta empresas repartidas por Galicia, siendo Italia, Francia y Portugal los principales receptores de las manufacturas con sello galaico.
Desde el punto de vista del empleo, el sector conservero ha sido también tabla de salvación en la comunidad autónoma, ya que entre el 2008 y el 2012 incrementó los puestos de trabajo en un 6 %, situándose en la actualidad por encima de los 10.700 ocupados, a pesar de la incidencia que los episodios tóxicos del mejillón ha tenido durante el 2013, y que se han vuelto a repetir en el año en curso, lo que obligó a las compañías de prescindir temporalmente de la mano de obra que tenía destinada a esas líneas.
Marca de distribuidor
La marca de distribuidor, también conocida como marca blanca, es la predominante en el sector conservero, tanto que ya representa el 72,7 % del volumen y el 65 % en valor económico. No obstante, el cambio de estrategia de las grandes superficies comerciales, que practicaron un aumento de los precios en los lineales, provocó una caída en el consumo de este producto en el 2012, circunstancia que animó a los marquistas para tratar de recuperar posiciones a base de agresivas promociones y la apuesta por el segmento de las conservas premium, además de la incorporación de nuevas manufacturas fruto de la innovación y el valor añadido, con especial atención a productos relacionados con la salud u orientados al público infantil, por ejemplo.
Las amenazas externas, favorecidas por acuerdos bilaterales de la Unión Europea que podrían posibilitar el desembarco de competidores de países de mano de obra barata en el Viejo Continente, mantienen en alerta a la conserva gallega que desarrolla proyectos encaminados a la eficiencia y a la optimización de la producción a través de la modernización tecnológica de sus instalaciones o la construcción de nuevas plantas de producción, acciones que buscan reducir en lo posible los costes de fabricación para poder competir con las firmas foráneas, de las que incluso se duda que cumplan las estrictas exigencias sanitarias que caracterizan a la UE.
En lo que se refiere a la expansión internacional, es el grupo Jealsa el que está desarrollando el proyecto más ambicioso, consistente en una nueva planta de producción en Brasil.