La gran vuelta a Europa de una joven cruceña durante su año de Erasmus
Deza
La estudiante visitó 14 países aprovechando su estancia en la República Checa
28 Jun 2026. Actualizado a las 05:00 h.
Para muchos estudiantes, realizar un Erasmus puede ser una de las etapas más enriquecedoras de su etapa universitaria. Algunos lo conciben como una estancia académica con pausas para el ocio, pero otros también lo ven como una oportunidad para recorrer el continente e impregnarse de otras culturas. Esta última ha sido la opción de Iria Moire, una joven de 23 años natural de Vila de Cruces que actualmente se encuentra cursando el último año de Derecho en la Universidade de Santiago de Compostela (USC).
Y es que el curso pasado, Iria decidió hacer una estancia en la ciudad de Olomouc (República Checa), en pleno corazón de Europa. Allí, además de estudiar, estableció su base de operaciones para viajar al mayor número de países posible. Y vaya si lo consiguió: en apenas unos meses, la joven visitó un total de catorce estados, entre los que se encuentran Albania, Alemania, Austria, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Hungría, Islandia, Italia, Noruega, Polonia o Turquía. «Durante o primeiro cuadrimestre viaxamos principalmente en autobús porque visitamos os países que facían fronteira coa República Checa. Praga quedábanos a dúas horas e media, Viena a tres e Cracovia a catro», relata la estudiante, que aprovechó esta ubicación inmejorable para tomar vuelos directos desde los aeropuertos de estas ciudades durante la segunda mitad del curso.
«Non tiñamos clase nin os venres nin os luns, así que faciamos un fin de semana un pouco más longo que aproveitabamos para viaxar», cuenta Iria sobre un calendario que casi le permitió enlazar un destino con otro. «Puidemos coñecer tantos países porque sempre fomos ao máis económico. A maioría das veces durmiamos no aeroporto para aforrarnos o aloxamento ou cadrabamos os autobuses para viaxar de noite», indica la joven, que siempre estuvo acompañada por varias de sus amigas en sus aventuras. «Fixemos moita piña», apunta.
A la hora de elegir qué destino le marcó más, Iria lo tiene claro: Italia. «Pareceume un país marabilloso. Fixemos unha ruta de cinco días por Como, Xénova, Cinque Terre, Portofino, Florencia e Bolonia, e a verdade foi incrible», señala la universitaria. Otro país que también la sorprendió inmensamente fue Islandia. «Foi unha auténtica pasada. As paisaxes cambiaban cada dous por tres: todo era volcánico e, de repente, pasaba a ser completamente verde e despois seco outra vez. Fomos con algo de medo porque viaxamos en xaneiro e preocupábanos conducir con neve, pero por sorte o tempo foi bastante bo», explica Iria.
Sin embargo, su andadura por medio continente también dejó contrastes marcados. El choque cultural más fuerte lo encontró en Estambul, cuando se adentró en una zona de la ciudad alejada del circuito turístico. «O que máis me chamou a atención foi que eramos as únicas mulleres na rúa, o resto eran todos homes, pero non tivemos ningún problema», apunta la joven.
Y en cuanto a los beneficios personales de esta experiencia, Iria destaca que le ha permitido madurar y conocer otros puntos de vista. «Eu antes era una persoa que necesitaba telo todo baixo control, que non se me puidese escapar nada. Agora sinto que hai que fluír e vivir sen tantas preocupacións», cuenta la joven, que no duda en animar a vivir esta aventura a todo el que pueda.