Los Crego, una destacada saga en la historia de Cervo y de la emigración gallega
A Mariña
Algunos formaron parte de una generación de cervenses que transformó urbana y socialmente el municipio
12 Apr 2026. Actualizado a las 12:48 h.
La familia Crego es una destacada saga de comerciantes y funcionarios muy vinculada a la historia de Cervo y de la emigración gallega en Argentina. Algunos participaron en la brillante generación de cervenses -Candia, Álvarez, Cao Luaces, Fraga, Eijo... que, en el pasado siglo, transformaron urbana y socialmente el municipio. Y otros _ocho hermanos y sobrinos_ emigraron a Buenos Aires donde dos de ellos, Miguel e Hipólito, crearon el Banco de General La Madrid y luego lo traspasaron al Banco de la Nación Argentina. Miguel, además, fue fundador y directivo del Centro Gallego y de la sociedad Hijos de Vivero.
El clan surge del matrimonio de Andrés Crego, trabajador de la Real Fábrica de Sargadelos, y de María Fernández, hija de los gerentes de Os Muiños do Pernán, en Cervo. Tuvieron seis hijos: Celia, Joaquina, José María, Miguel, Hipólito y Ana.
En A Mariña, una rama de la familia continuó con José María Crego Fernández que tuvo ocho descendientes _Inocencia, Eladio, Plácido, Modesta, Laureano, Jose María, María y Lucio, casado con Elisa Arroyo_ y llega a la actualidad en la persona de José María Crego Arroyo, Chemari, que vive en Burela y fue director bancario en esa y otras villas de la comarca.
Cao Luaces y la élite emigrante
José María Crego Fernández fue compañero de infancia y pupitre del tabaquero y filántropo José Álvarez y del pintor, dibujante y padre de la caricatura argentina, José María Cao Luaces, a quién, por cierto, encargó el retrato que ilustra estas páginas para ayudarle a financiar su viaje al Río de la Plata. Trabajó 22 años como secretario del Juzgado y, a partir de 1927, fue juez en Cervo. Desarrolló otras iniciativas como gerente en 1910 de la empresa Automóviles de la Costa de la que era administrador el viveirense Vicente Balseiro Colosía y delegado en Ribadeo Vicente Lamas.
Al aprobarse la primera Ley de Emigración en 1907, Crego abrió en Cervo una de las 16 oficinas de información y pasajes autorizadas en Lugo. Quienes deseaban emigrar se registraban en ella, pagaban una cuota y la organización _el Consejo Superior de Emigración_ gestionaba su pasaje y un trabajo en América. Era un modo que tenía el Estado para controlar el proceso migratorio, ofrecer seguridad y evitar estafas. Eso facilitó a Crego la relación con los cervenses en Argentina, lo llevó a integrar el comité promotor de la Escuela de San Román y a ser intermediario y persona clave en el desarrollo urbano y económico de Cervo que posibilitaban las remesas de los emigrantes.
Cuatro hermanos suyos _Miguel, Hipólito, Julio y Ana_ y cuatro hijos _Eladio, Plácido, Modesta y José María_ emigraron a Argentina. Formaron una cadena migratoria, asentada en General La Madrid, villa próxima a Buenos Aires, en la que unos ayudaban a otros a trabajar y labrarse un futuro que los situó en la élite emigrante comercial y financiera de Argentina.
Fundó un banco, el Centro Gallego e Hijos de Vivero
Los hermanos Hipólito y Miguel Crego Fernández fundaron el 11 de febrero de 1907 el Banco Comercial de General La Madrid, según publicó La Opinión de Buenos Aires. El banco, del que fue gerente Antonio G. Noya, empezó a funcionar en septiembre de 1907, inauguró su edificio en 1912 y dos años después fue vendido al Banco de la Nación Argentina.
Los Crego formaron el Directorio y la comisión que elaboró los Estatutos, suscribió acciones y otros actos preliminares. Estuvo presidida por Antonio de Arrandiaga e integrada por Francisco Baño, de Xove, Casimiro Laplacette, Ramón Gómez y Cornelio Alducín, estanciero de Tandil.
Miguel Crego fue definido en el Boletín del Centro Gallego de 1909 como «uno de los más meritorios hijos de Galicia»
Miguel Crego fue definido en el Boletín del Centro Gallego de 1909 como «uno de los más meritorios hijos de Galicia». Nació en Cervo en 1866 y, cuando tenía 6 años, Sargadelos, la fábrica donde trabajaba su padre, cerró. Él emigró en 1884, el mismo año que José María Álvarez, y llamó después a varios familiares para atender o establecerse en negocios de comercio y representación que él mismo había promovido. Fue uno de los fundadores del Centro Gallego y, de 1904 a 1918, desempeñó el cargo de contador y tesorero con directivos tan relevantes y prestigiosos como Alfredo Alvarez, Manuel Bares, Casimiro Gómez, Gumersindo Busto, Roque Ferreiro, García Olano, Laureano Alonso, etc.
Crego fue tambien promotor y fundador del Centro Vivariense, antecedente de Hijos del Partido de Vivero en Buenos Aires, sociedad creada en 1909 para «crear y sostener escuelas para residentes de Xove, Cervo, Ourol, Muras, Riobarba y Viveiro». La nueva sociedad la presidía Francisco Baño y tenía a Ramón M. Fernández, vicepresidente; Miguel Crego, secretario; José Álvarez, tesorero; y Manuel Candia, Hipólito Crego, Antonio Pardo, Emilio Rodríguez Eijo, Manuel Fraga y Antonio Albelo, entre otros, vocales y generosos filántropos de la nueva entidad.
Arraigo en Argentina, intensa vida comercial y cartas de gran valor para la historia local
Miguel Crego fue un hombre emprendedor y comprometido con Cervo y con la colonia gallega. En 1891 emparentó con la familia Alducín, emigrantes vascos y acaudalados estancieros en Tandil. Uno de ellos, Cornelio, era intendente del partido de General La Madrid y nombró a Crego contador y tesorero de la municipalidad.
Luego vivió en Buenos Aires donde fundó la revista social La Voz del Hogar, en la que participó Cao Luaces, y fue representante de casas comerciales, exportadoras de lana y cereales y compañías de seguros. Su sociedad, M. Crego y Cía, participaba en otros negocios como Angel Veiga y Cía (de calzados) o Pinturerías Seré, de pinturas y barnices.
Sus negocios y su solvencia le permitieron viajar con frecuencia a España. En ocasiones, con su amigo el emigrante orensano Martín Echegaray _dueño de barcos transoceánicos, de Tranvías de Vigo y de la isla de Toralla, concejal vigués e ilustre masón y miembro de la Real Academia Gallega_ y en otras para visitar a su hermano José María. Con él intercambió cartas que son un fondo de excepcional valor para la historia de Cervo, de su evolución urbana y social y de la implicación de los emigrantes en ella.
Varios Crego se enraizaron en Argentina. José María se casó en Buenos Aires, a los 43 años, con Carmen Menes. Su hermana Modesta con el comerciante Andrés Ortiz, Plácido (casado con Sabina) y Eladio (con Concha) fundaron y dirigieron el Centro Empresarial y de Negocios de General La Madrid, luego Club Social. Otra descendiente, Graciela Daleo Crego, fue una famosa montonera secuestrada en la ESMA por la dictadura militar en 1977 y hoy profesora de la UBA, donde vive.
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