Oceanía

El hostelero Manuel García escapó de las vacas xalleiras a Francia, fue taxista en Australia y electricista en Nueva Zelanda, pero donde de verdad disfruta es dando de comer en el Don Quijote

Los marinos con base en Ferrol forjan vínculos con sus homólogos oceánicos preparando bocados de marisco y jugando un partido en la base de Rockingham

Publicidad

Cuando llegó a las antípodas se dio cuenta que allí no había españoles y encontró ahí su idea para emprender. Ahora hace de puente entre ambos países. Y lo mejor, su servicio es gratuito.

Carlos Miguel Martínez, emigrante gallego en Nueva Zelanda, caminó desde A Coruña a Francia para recoger restos de su abuelo y enterrarlos junto a su abuela

Jóvenes gallegos preparan las maletas para labrarse un futuro en las antípodas

Gallegos Solidarios 

Este proyecto ha sido cofinanciado por